miércoles , 23 de octubre, 2019

Revocan una donación por ingratitud del hijo

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil revocó una donación de tres propiedades a un hombre que se negó a pasar alimentos a su padre pese a que contaba con los medios para hacerlo.

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil revocó una donación por ingratitud solicitada por un hombre, ya que su hijo no le pasó los alimentos estipulados en un juicio, pese a que contaba con los medios suficientes para hacerlo.

Además, el tribunal rechazó los planteos de caducidad y prescripción interpuestas por el demandado e hizo lugar al pedido de revocación de donación por ingratitud solicitada por el padre, respecto de tres inmuebles que le había entregado.

Asimismo, el acusado apeló el fallo aduciendo que su padre contaba con patrimonio suficiente para solventar sus gastos.

En su resolución, el magistrado consideró que se había demostrado “la configuración por parte del donatario de la causal de ingratitud invocada (rehusar a pasar alimentos)”

En este sentido, los camaristas explicaron que “la donación, a diferencia de los testamentos y los legados que no confieren un derecho actual, es, en principio, irrevocable, pues de lo contrario resultaría incierto el derecho transferido al donatario”.

Asimismo, explicaron que la ley prevé supuestos de revocación, entre los que se encuentra la admitida por causa de ingratitud y que el donatario tiene un natural deber de gratitud respecto de quien lo ha beneficiado, frente a cuyo incumplimiento la ley habilita al donante a demandar la ineficacia de la liberalidad.

En el caso particular, los camaristas tuvieron en cuenta que la negativa se mantuvo en el tiempo y que al iniciarse este pleito no había transcurrido un año desde el cese del comportamiento ingrato.

Asimismo, remarcaron que en el juicio de alimentos quedó demostrada la insuficiencia de medios económicos del peticionario, la imposibilidad de adquirirlos por su cuenta en función de su avanzada edad (94 años en la actualidad) y su condición de deudor del sistema financiero; como así también que el demandado contaba con medios suficientes para afrontar la cuota fijada.

Finalmente, el cuerpo recordó que al suscribir la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (ley 27.360), el Estado ha asumido el compromiso de prevenir, sancionar y erradicar prácticas contrarias a la convención, como la negación de nutrición o el abandono, entendido este como la falta de acción, deliberada o no, para atender de manera integral las necesidades de una persona mayor, que lo ponga en peligro.

 

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