martes , 23 de julio, 2019

Ya son 16 los muertos y sospechan que en el barco había pasajeros clandestinos

Los buzos hallaron el cuerpo de una mujer en la popa del navío. Pero otro cadáver encontrado el sábado aún no pudo ser identificado. Especulan que se trata de una húngara reclamada por sus familiares, pero que no figura en la lista de pasajeros. En tanto, el capitán acusó a la empresa de haber “planeado y ordenado” el acercamiento a la isla como una estrategia publicitaria.
El naufragio del ‘Concordia‘ sumó hoy otro matiz dramático con las noticias de que podría haber más desaparecidos si se confirma la presencia de clandestinos a bordo de la nave, y las declaraciones del capitán que apuntó contra la empresa Costa Cruceros.
En tanto, los cadáveres hallados ascendieron a 13 tras haberse recuperado hoy el cuerpo de una mujer en la zona de popa, a 10 metros de profundidad. Otro cuerpo femenino aún no identificado fue encontrado el sábado por los socorristas y ahora se especula que corresponder a una húngara, reclamada por sus familiares pero que no figura en la lista de pasajeros.
Este caso dio pie a pensar que había pasajeros clandestinos en el crucero que, con más de 4.200 personas a bordo, chocó el 13 de enero pasado contra un escollo y luego encalló frente a la isla italiana del Giglio.
Al respecto, el comisario delegado para la emergencia, Franco Gabrielli, dijo hoy en rueda de prensa en la isla del Giglio que “quizás había clandestinos a bordo del “Concordia”, aludiendo así a personas embarcadas sin ser registradas en las listas oficiales.
Según el comisario de abordo, Manrico Giampedroni, que salvó a varias personas en la noche del accidente y que a su vez fue encontrado con vida 36 horas después del naufragio, es imposible que hubiera clandestinos. “Todos son registrados y fotografiados al embarque. Es todo electrónico”, afirmó. “Que haya clandestinos o personas no registradas es imposible, menos aún trabajadores. La Costa es una empresa seria, estas cosas no se pueden pensar”, sostuvo.
Hasta ahora son 13 las víctimas. De ellas, 8 fueron identificadas y 5 no: estas últimas son 3 hombres y 2 mujeres. “Las ocho personas ya identificadas son 4 franceses, 1 italiano, 1 húngaro y un español”, agregó el comisario para la emergencia.
En tanto, otro fantasma se cierne en las aguas del Mediterráneo: la agencia regional Arpat para la protección ambiental de la Toscana, región en que sucedió la tragedia, relevó “elementos tensioactivos de detergentes y sustancias con cloro, significativas pero no preocupantes”. Lo reveló el comisario delegado Gabrielli, y explicó que la Arpat controla a diario el mar en torno al gigante naufragado.
Además de esa entidad, también se movilizó la Comisión Nacional Grandes Riesgos del ministerio del Ambiente (Ispra) que efectuará junto a la Arpat pruebas y monitoreos cotidianos. Según trascendió, se estudian medidas para frenar una eventual contaminación ambiental. En ese sentido, la atención se centra en la presencia de hidrocarburos y de sustancias tóxicas.
Por su parte, el cuestionado capitán de la nave, Francesco Schettino, cargó responsabilidades a la empresa Costa en relación al saludo que él realizó con el ‘Concordia’ a la isla de Giglio, según reportaron hoy medios locales. “La Costa estaba al corriente de la praxis recurrente de los saludos en todo el mundo, y la ‘reverencia’ frente al Giglio fue planificada y querida por la Costa antes de la partida de Civitavecchia, por razones publicitarias”, declaró Schettino en el interrogatorio a la jueza de Grosseto, Valeria Montesarchi, citado por diarios de hoy.
Cuando la jueza le preguntó si fue la primera vez que se acercó fuera del curso programado al Giglio, Schettino respondió: “No, lo hice en el pasado también con la ‘Costa Europa’ y con otras naves”. El capitán habló también de otra posible causa del saludo (dedicado al maitre del ‘Concordia‘ y al ex comandante Mario Palombo): una suerte de competición con otro comandante, Massimo Garbarino, que “hacía los saludos allí”. “Y yo le prometí -le envié un e mail- que lo haría”.
Schettino insistió en acusar a Costa Cruceros de haber planeado y ordenado esa arriesgada maniobra de acercamiento y saludo, que provocó el accidente. El capitán -que sigue bajo arresto domiciliario- declaró la semana pasada ante un tribunal que el viraje ante la isla de Giglio fue “planeado y ordenado por Costa antes de que el barco partiera de Civitavecchia”, un puerto a 83 kilómetros de Roma. Según trascendió, Schettino afirmó a la jueza que maniobras similares a las que se registraron en el accidente se realizan siempre en las costas de Capri, Sorrento y en el mundo entero.
Para Mario Palombo, histórico comandante de la Costa Cruceros y a quien el capitán habría querido hacer el saludo, entre otros destinatarios del ritual, “el pasaje cercano a una isla o puerto es hecho sólo a pedido del comandante y a ese punto la Costa puede dar una autorización, pero son hechos ocasionales. La empresa no tiene ningún interés en hacerse publicidad de ese modo”.

Fuente: ANSA

 

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