jueves , 19 de septiembre, 2019

Un sacerdote desaparecido sería el primer beatificado

Según un diario italiano, el papa Francisco desea canonizar a Carlos de Dios Murias, torturado y asesinado en La Rioja en 1976. Bergoglio firmó el documento “con discreción” para evitar ser bloqueado por otros obispos argentinos.

La primera beatificación de Francisco sería la un sacerdote desaparecido en la dictadura militar, si se cumple el deseo que el propio Jorge Bergoglio había expresado incluso antes de ser elegido papa.

Se trata de Carlos de Dios Murias, un joven fraile franciscano torturado y asesinado por las Fuerzas Armadas en la provincia de La Rioja, en 1976.

“La causa para la canonización, la comenzó Bergoglio en mayo de 2011, cuando firmó los papeles correspondientes. Y lo hizo con discreción para evitar ser bloqueado por otros obispos argentinos, que aún se oponen a iniciativas similares basadas en el compromiso social de los sacerdotes”, afirmó al diario La Stampa el padre Carlos Trovarelli, Ministro Provincial de los Frailes Menores Conventuales en Argentina y Uruguay.

Carlos Murias nació en 1945 en Córdoba. Luego de una carrera militar, ingresó al seminario y posteriormente fue ordenado sacerdote por Enrique Angelelli, el obispo militante de La Rioja, famoso por su cuidado pastoral de campesinos.

Murias fue enviado para ayudar a los agricultores en un pequeño pueblo llamado El Chamical, junto con el francés sacerdote Gabriel Longueville. Pero ya con los militares en el poder, comenzó a recibir avisos, citaciones en los cuarteles donde los soldados le advertían: “No es la iglesia en la que creemos.”

El 18 de julio de 1976, fueron secuestrados y asesinados por quienes se identificaron como miembros de la Policía Federal.

Tan pronto como la diócesis de La Rioja comenzó los trámites para practicar la canonización, el cardenal Bergoglio firmó inmediatamente la documentación.

“Se le aconsejó ser discreto: muchos obispos argentinos, especialmente los más viejos, se oponen a juicios basados en el compromiso social. Gracias a su cautela, el proceso siguió adelante”, explicó Trovarelli.

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