martes , 15 de octubre, 2019

Un hipermercado deberá responder por un daño causado en el lavadero que funciona en su establecimiento

Un hipermercado debe responder solidariamente con el titular del lavadero que funciona en el interior del centro comercial por los daños sufridos por un vehículo en dicho lavadero. Así lo determinó la Cámara 4ª de Apelaciones en lo Civil y Comercial, que concluyó que sobre el establecimiento pesa el deber de “vigilancia y seguridad” respecto de los servicios al consumidor que se brindan en el híper.

En la resolución, la vocal Cristina González de la Vega esgrimió que, en función de lo establecido por la Constitución Nacional (artículo 42) y por la Ley de Defensa del Consumidor, “el proveedor asume la obligación, de carácter objetivo, de mantener indemne al consumidor tanto en su persona como en sus bienes, aun cuando no provenga del producto o del servicio prestado”.

Asimismo, la camarista argumentó que, si la codemandada (el hipermercado) considera que de este modo se extiende su responsabilidad de modo ilimitado, “cabe la posibilidad y hasta la necesidad de tomar un seguro, para prevenir casos como este”. “Aspecto que también hace al deber de vigilancia y de seguridad de quien brinda un espacio para dar un servicio al consumidor y así ser más atractivo para los eventuales consumidores, quienes elegirán, como en el caso, efectuar las compras en dicho lugar y, a la vez, lavar el automotor. Esto, sin perjuicio de las acciones que Libertad S.A considere con derecho a iniciar en contra de la propietaria del lavadero”.

En el mismo sentido, el vocal Raúl Fernández ponderó que la demandante “no dejó su automotor en cualquier lavadero, sino que lo hizo en aquél emplazado en la playa del supermercado”. “Y lo hizo por la comodidad que significa que, mientras hace las compras, aprovecha ese tiempo para que le laven el auto. Es claro que el lavadero también se ve beneficiado, porque aprovecha el mayor caudal de público, atraído por el hipermercado”, añadió.

El camarista reiteró que el ofrecimiento del servicio de lavado de autos “constituye una forma más que tiene el hipermercado de lograr la atracción de potenciales clientes”. “Por tanto, existe una relación de consumo que vincula a la demandante con la demandada, sin que venga a cuento que al daño lo produjera personal no dependiente de la apelante (hipermercado) porque, reitero, la cuestión exorbita la visión patrimonialista primigenia del Código Civil, para situarse en la esfera tuitiva del ámbito del consumo”, recalcó.

En minoría, el vocal Miguel Angel Bustos Argañarás consideró que nada podía reclamársele al hipermercado, dado que el automóvil había sido dejado en el lavadero, para un servicio específico, y los daños fueron ocasionados por los dependientes de dicho lavadero. “Esto, específicamente, hace procedente los dictados del artículo 1113 del Código Civil, en orden a que el lavadero tenía el automóvil a su cuidado, porque no se lo había dejado en el lugar destinado al estacionamiento común o general del hipermercado, que resulta excluido del deber de vigilancia de éste”, expresó.

La causa llegó a la Cámara a raíz del recurso de apelación promovido por el hipermercado contra la sentencia dictada por el Juzgado de 48ª Nominación, que había condenado a la propietaria del lavadero y al centro comercial a abonar $1.930, con más los intereses fijados, por los daños sufridos por la dueña de un Honda FIT. La mujer había dejado el vehículo en el lavadero ubicado en la playa del supermercado, que funciona con el nombre de “Perfomance Car Wash”, y a la media hora, mientras tomaba un café, recibió la llamada de personal del lavadero que le informaba que su automóvil había sido dañado como consecuencia de la maniobra de un empleado. A raíz de esto, la mujer inició una demanda resarcitoria contra la titular del lavadero y contra el hipermercado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *