domingo , 22 de septiembre, 2019

Sofía Gatica: “Esperamos que la Justicia vele por la salud de las personas”

Comenzó el primer juicio por el uso de tóxicos en barrio Ituzaingó Anexo. Tras 11 años de lucha, Sofía Gatica, madre de barrio Ituzaingó, espera que las enfermedades y muertes ocurridas por dicha contaminación, tengan justicia.
Este martes le llegará el turno de atestiguar a Sofía Gatica, referente de la lucha impulsada por las madres. “Esto va a ser un gran antecedente para todos aquellos que están en las mismas condiciones que la gente que vive en barrio Ituzaingó Anexo”, recalcó.

“El problema no es solamente barrio Ituzaingó, sino Colonia Caroya, Montecristo y todo el país”, afirmó.

Las madres aseguran que no es el final del camino, del reclamo, sino que es sólo el comienzo de la lucha en otra etapa. “Nunca creí en la Justicia, lamentablemente siempre se inclina para el más poderoso, para el que tiene plata. Nosotros sólo tenemos la gente enferma, no tenemos los mejores abogados, pero esperamos que velen por la salud de las personas porque hay muchísimas personas sufriendo las consecuencias de las fumigaciones con agrotóxicos”, exigió.
Hace trece años, Sofía Gatica, dio a luz una hija. Tres días más tarde, los riñones del bebé dejaron de funcionar. Se puso a investigar qué le había sucedido a su hija, qué le había ocasionado su muerte.

Allí se alarmó ante la gran cantidad de personas enfermas, muchas de ellas de cáncer, sin hasta entonces una explicación.

Fue cuando decidió hacer una invitación a sus vecinos para concretar la primer reunión, que luego se transformaría en el hito de la fundación “Madres de Ituzaingó”, un grupo de 16 mujeres que desde entonces trabajan juntas para poner fin al uso indiscriminado de agroquímicos que intoxicó a su comunidad.

Sofía y el grupo de madres empezaron a ir de puerta en puerta para hacer el primer estudio epidemiológico de la zona y descubrir los graves efectos que la fumigación con pesticidas y otros agrotóxicos estaba teniendo en las familias de Ituzaingó. Los vecinos informaron los casos de cáncer, que resultaron ser 41 veces más que el promedio nacional (algunos médicos sospechan que muchos otros casos aún no se denuncian). También relevaron altas tasas de leucemia, alergias, enfermedades neurológicas y respiratorias, defectos de nacimiento y mortalidad infantil.

Sofía, junto con las otras Madres de Ituzaingó, con su lucha expuso en todo el país las consecuencias del uso de plaguicidas –en especial, para la soja– cerca de las zonas urbanas.

Gatica posteriormente logró que una ordenanza municipal prohíba la fumigación aérea en Ituzaingó a una distancia menor a 2.500 metros de las viviendas. En una victoria sin precedentes, un fallo de 2010 de la Corte Suprema de Justicia no sólo prohibió que se apliquen agrotóxicos cerca de zonas pobladas, sino que también invirtió la carga de la prueba: en lugar de que los vecinos tengan que demostrar que las fumigaciones causan daño, el gobierno y los productores de soja ahora tienen que probar que los productos químicos que usan son seguros.

Fuente SRT

 

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