sábado , 24 de agosto, 2019

Según las pericias, en la tragedia de Castelar no hubo fallas técnicas

El informe determinó que no se encontró “evidencia objetiva de falla o mal funcionamiento de los sistemas de freno y de seguridad de la formación Chapa 1”. En el choque murieron tres personas.

La pericia de expertos ordenada por la Justicia en el marco de la investigación por la tragedia de Castelar no tuvo fallas en el sistema de frenos, e informó que el maquinista atravesó “dos señales consecutivas en condición de peligro con aumento de velocidad”.

Según fuentes judiciales, el peritaje fue entregado al juez federal de Morón Jorge Rodríguez en las últimas horas, y ahora quedó más comprometida la situación judicial del motorman del tren chapa 01, Daniel López, quien al ser interrogado por la Justicia había asegurado que los frenos no habían funcionado, y en consecuencia, no pudo detener la máquina.

“Teniendo en cuenta las pruebas, comprobaciones y mediciones efectuadas durante este período de pericia, no se ha encontrado evidencia objetiva de falla o mal funcionamiento de los sistemas de freno y de seguridad de la formación Chapa 1, como así tampoco otros elementos o factores técnicos que hubiesen imposibilitado la reducción de velocidad desde la señal atravesada en amarillo hasta el momento del impacto”, dice el informe.

El estudio fue realizado por el perito oficial Raúl Díaz, quien también realizó el peritaje de la tragedia ferroviaria de Once en la cual murieron 51 personas en febrero de 2012. El estudio también fue suscripto por las partes, algunas defensas y la querella a cargo del abogado Gregorio Dalbón por medio del perito Eduardo Frigerio.

El peritaje incluso afirma que el motorman ni siquiera accionó los frenos. Sobre “los recursos disponibles para detener el tren: freno de servicio, freno de emergencia, corte de tracción, hombre vivo, llevar a neutral el monocomando, quitar la llave de activación de cabina, en la actuación pericial no se han encontrado objetivamente indicios de que hayan sido activados por el conductor, desde la primera señal con aspecto amarillo hasta el momento del impacto.”

De esta forma, la velocidad de la formación siempre fue creciente desde la estación Morón hasta el choque, y ello quedó registrado también en el GSP que tiene la máquina.

El motorman tampoco atendió las señales que advertían un peligro inminente, ya que traspasó una primera señal de amarillo “a una velocidad de aproximadamente 40 Km/h y a partir de ahí, en lugar de controlar la misma por la condición de precaución impuesta por la indicación luminosa, la marcha fue creciendo incesantemente”, y luego “fueron atravesadas dos señales consecutivas en condición de peligro con aumento de velocidad.”

Por último, el informe descartó que previo al accidente la formación chapa 01 haya circulado con inconvenientes, y tampoco en su sistema de frenos. “De la información disponible referente al comportamiento de los frenos nuevos en la formación Chapa 1 durante el período de prueba en los meses anteriores al siniestro, no se desprende que en ningún caso se hubiera comprometido la seguridad, esto es dificultad para frenar”, se suscribió en las conclusiones.

Con este estudio se prevé que el juez Rodríguez defina la situación judicial de los dos motorman imputados, y también sobre tres técnicos que fueron acusados pero no indagados hasta el momento.

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