miércoles , 11 de diciembre, 2019

Prisión domiciliaria para el capitán del Crucero que asegura “haber salvado miles de vidas”

Francesco Schettino está acusado por los delitos de homicidio múltiple agravado, abandono de barco y naufragio, por lo que podría ser condenado a un máximo de 15 años de cárcel. Hoy declaró durante más de tres horas ante la Justicia. Y negó haber dejado el Costa Concordia en medio de la evacuación.
La justicia italiana dictó hoy el arresto domiciliario para el capitán Francesco Schettino (52), a quien el fiscal de Grosseto acusa de haber cometido errores que derivaron en el naufragio del crucero frente a la isla de Giglio, en Italia.
El comandante, no obstante, declaró durante tres horas ante la jueza de Instrucción Valeria Montesarchio en los tribunales de Grossetto, y dijo que con su maniobra salvó “miles de vidas”. Según argumentó, él se encontraba al mando cuando chocó con el escollo e insistió en que “no abandonó la nave, sino que cayó al mar por un bandazo del crucero”.
Schettino permaneció en la cárcel de Grosseto hasta el sábado y ahora deberá cumplir arresto domiciliario a raíz de un audio entre un comandante de la Guardia Costera italiana y el capitán del crucero, a quien se le ordena en reiteradas veces volver al barco, lo que nunca hizo. El fiscal Francesco Verusio lo acusa de homicidio múltiple, naufragio y abandono de la nave, por lo que podría ser condenado a 12 años de prisión.
Para el funcionario judicial, el capitán cometió “errores” en la trayectoria de la ruta y durante la evacuación de emergencia. En la misma línea se había pronunciado ayer el director ejecutivo de la compañía propietaria del crucero, Pierluigi Foschi, quien aseguró es indiscutible que hubo una “falla humana” en el accidente, aunque aclaró que la empresa prestará apoyo jurídico al oficial.
Varios testigos y guardacostas afirmaron también que el barco navegaba demasiado cerca de la costa, haciendo una maniobra llamada “inchino” (reverencia en italiano), con todas las luces y las sirenas activadas, para saludar a los 800 habitantes de la isla de Giglio, frente a la cual naufragó el viernes por la noche.
“Defiende la decisión de haber cambiado la dirección del crucero después del choque contra el escollo, lo que permitió salvar a cientos o miles de vidas”, aseguró el abogado defensor Bruno Leporatti, quien afirma que su cliente conservó la “lucidez” para realizar lo que llamó una “maniobra brillante” desde el punto de vista naútico, para acercar el “Costa Concordia” a la orilla.
No obstante, el audio confirmaría que Schettino no estaba en el barco. “Capitán, es una orden, yo mando ahora, usted debe ir a la proa de nuevo y coordinar la ayuda a bordo”, le dijo un oficial de la capitanía.
“Vuelva inmediatamente a bordo, suba por la escalera de seguridad y coordine la evacuación. Debe decirnos cuánta gente hay todavía allí: niños, mujeres, pasajeros, el número exacto de cada categoría”, le reclamaron.
La impresionante grabación revela que el capitán no sólo se negó a regresar al lujoso barco, sino que evitó también retomar el mando cuando le informaron de que ya había cadáveres.

 

 

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