jueves , 18 de julio, 2019

Planes de ahorro: El suscriptor que no cumple, debe esperar para recuperar sus aportes

Fue el fallo de la  Cámara 7º en lo Civil y Comercial de la ciudad de Córdoba. En disidencia, un camarista sostuvo que se trata de una cláusula abusiva, en el marco de un sistema por el cual los fabricantes de automóviles se financian sin pagar un costo.

La Cámara 7º en lo Civil y Comercial de la ciudad de Córdoba ratificó la validez de la cláusula según la cual, en caso de rescisión por falta de pago de un contrato de ahorros para fines determinados, al suscriptor debe devolvérsele el importe de lo que había abonado en el plazo de los 30 días posteriores al vencimiento de la última cuota mensual del plan para la adquisición de un automóvil 0 km.

El tribunal, por mayoría, ratificó la resolución del Juzgado de 43º Nominación del mismo fuero, que había desestimado la demanda promovida contra una empresa concesionaria por un suscriptor al que le rescindieron el contrato por no haber pagado tres cuotas consecutivas.

En su voto, el vocal Jorge Miguel Flores argumentó que la espera de 30 días fijada para la devolución es “compatible con el sistema de ahorro para fines determinados” y garantiza “la solvencia del sistema en defensa de los intereses colectivos”. “En el plan de ahorro previo, el dinero forma parte de un fondo común que ya no pertenece sólo al suscriptor incumplidor, sino a todos los ahorristas que forman el grupo. Y si el ahorrista consintió que la resolución quedase declarada por aplicación de la mecánica convencional del negocio (como lo reconoce en la demanda), con ello debe aceptar los efectos de la ruptura ocurrida según la previsión contractual y soportar que sus desembolsos pecuniarios sean restituidos en la oportunidad prevista en la misma convención para no afectar el conjunto de suscriptores”, agregó.

Disidencia: “Contrato leonino”

En minoría, el vocal Rubén Atilio Remigio se pronunció a favor de que se hiciera lugar al recurso de apelación, por entender que, en el caso, se había configurado un abuso. “El contrato entre cada ahorrista y la administradora constituye un adelanto financiero para la fábrica, por cuyo motivo debería existir una contraprestación de intereses, que es la renta habitual; pero el ahorrista no la recibe, pues su contribución es calificada como aporte para la formación de un capital común (fondo común), de libre disponibilidad futura por parte del adjudicatario, o como adelanto de precio de un bien o servicio determinado, con lo cual se pone de resalto la verdadera finalidad del círculo: financiar la producción de bienes y servicios a las empresas sin costo financiero”, enfatizó.

El vocal insistió: “Estos fondos recaudados por el administrador pasan a integrar una especie de fondo diferenciado e intangible en la caja de aquél (fondo común). Esta idea es puramente ilusoria; puede ser así en la teoría, pues la realidad económico– financiera de estas grandes empresas dista mucho de ser así. So pretexto de ello o de la solidaridad económica que rige el sistema, no puede expoliarse a los ilusos suscriptores que, persiguiendo el sueño del 0 Km., firman de buena fe estos contratos leoninos”.

Finalmente, el camarista recalcó la importancia de concretar una “interpretación más favorable al consumidor, atento a la abismal diferencia de poder económico, jurídico y de contratación existente entre las partes, y porque la demandada, haciendo abuso de su posición dominante en el mercado y explotando la necesidad, la ilusión de la gente de ver realizado el sueño del tan ansiado 0 Km., hace suscribir contratos predispuestos con cláusulas leoninas, lo que constituye un aprovechamiento de la situación de inferioridad del suscriptor”.

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