sábado , 20 de julio, 2019

Para la ONU, Argentina es de los países con menos hambre en el mundo

Según el Mapa del Hambre de Naciones Unidas, Paraguay es el país peor alimentado de Sudamérica, y en toda América Latina, sólo es superado por Guatemala y Haití.

Un estudio realizado por el Programa Mundial de Alimentos compara a Paraguay con países tercermundistas como Kenia, Angola, Namibia y Zimbabwe, en África, donde se presentan los índices alimentarios más bajos del mundo, mientras que Argentina se encuentra entre los países con menor nivel de hambruna del mundo.

El estudio dice que se necesitan, en promedio, tan solo 25 centavos de dólar al día para dar de comer a un niño que padece hambre “y cambiar para siempre su vida”.

En las conclusiones del informe se resalta que “el crecimiento económico es necesario, pero no es suficiente para acelerar la reducción del hambre y la malnutrición”.

Respecto a Paraguay, el 25,5 por ciento de la población no está bien nutrida. En América Latina, Paraguay es superado solamente por Guatemala, que registra el 30,4 por ciento de su población subnutrida; y Haití, que ya figura entre los países con riesgo “muy alto” de desnutrición, alcanzando el 44,5 por ciento de su población.

Los países que están en color rojo en el mapa tienen una subnutrición “alta”, es decir, entre el 25 y 34 por ciento de su población está mal nutrida. Bolivia, Ecuador, República Dominicana y Nicaragua registran un riesgo regular, pero muy alto, con una tonalidad naranja.

De amarillo están los índices de desnutrición moderado, entre ellos Brasil, Perú, Surinam, Guyana, Colombia, Panamá, Honduras y Costa Rica.

De color verde están los países con tasas muy bajas de malnutrición: la Argentina, Chile, Venezuela, Cuba, Estados Unidos, Uruguay y México, todos con menos del cinco por ciento de sufrimiento de hambre.

Durante la última década, el crecimiento del ingreso per cápita fue positivo en las regiones en desarrollo, pero en muchos países el crecimiento no desembocó en una reducción significativa del hambre.

Este crecimiento debería redundar en ingresos adicionales para el Gobierno procedentes de los impuestos y tasas, que deberían utilizarse para financiar la educación, el desarrollo de programas públicos de nutrición y salud, indica en el documento de Naciones Unidas.

En el informe se insta a aumentar el empleo a todos los sectores en los países con más riesgo de desnutrición, además de la oportunidad de generación de ingresos.

En este mapa se indica la prevalencia de la subnutrición en la población total entre los años 2010-2012.

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