sábado , 24 de agosto, 2019

Para la Justicia el derecho a la autodeterminación es inviolable

Hoy falleció una joven testigo de Jehová en el Hospital San Roque que no recibió transfusión de sangre. El Poder Judicial de Córdoba había rechazado una acción de amparo promovida por su padre ya que  la mujer había dado directivas para que no le realizaran una transfusión de sangre.

La mujer de 30 años, testigo de Jehová, había asentado por escrito que no quería recibir una transfusión de sangre debido a sus creencias religiosas.

La paciente murió esta mañana a causa de una úlcera intestinal en el Hospital San Roque, alrededor de las 6.30.

En la madrugada, los padres de la joven habían pretendido que la Justicia intercediera y permitiera a los médicos realizar el procedimiento, pero el resultado fue negativo.

La autodeterminación es inviolable

El juez en lo Civil y Comercial de 19º Nominación de la ciudad de Córdoba, Marcelo Villarragut, rechazó la acción de amparo promovida por el padre de la joven mayor de edad fallecida esta mañana.

El hombre pretendía que se autorizara una transfusión de sangre, pese a que su hija, por ser Testigo de Jehová, había formalizado su voluntad contraria a tal intervención.

El magistrado esgrimió que es “inviolable” el derecho a la autodeterminación, a las creencias religiosas y a la dignidad de una persona.

El juez tuvo en cuenta que, según el formulario denominado “Directivas Anticipadas y Designación de un Representante para la Atención Médica”, fechado el 9 de marzo de 2013, con firma certificada por escribano público, la joven había manifestado que, por ser testigo de Jehová, no aceptaba “transfusiones de sangre completa, glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas o plasma, bajo ningún concepto, aunque el personal médico los creyera necesario para salvarle la vida”.

Asimismo, el juez esgrimió que resultaba aplicable lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) en dos casos similares: “Bahamondez” y “Albarracín” (1 de junio de 2012)”. En ese sentido, argumentó que había que garantizar “el derecho a la libertad religiosa, derecho natural inviolable de la persona, que autoriza la posibilidad de actuar conforme a su religión o convicciones morales”.

“Tratándose la paciente de una persona mayor de edad y, por tanto, en condiciones de escoger su religión, debe ser respetada en sus decisiones”, agregó.

El magistrado enfatizó que constituía “un derecho personalísimo e inviolable de la paciente el de decidir del modo en que lo hizo”.

“En armonía con lo resuelto por la CSJN, que a la luz de lo dispuesto por el artículo 19 de la Constitución Nacional, en cuanto protege los actos autorreferentes y otorga al individuo un ámbito de libertad en el cual puede adoptar decisiones acerca de su persona, en tanto estas no violen derechos de terceros, debe respetarse la voluntad de la paciente, prestada previamente de la forma mencionada, para priorizar su derecho inviolable a la autodeterminación, sus creencias religiosas y su dignidad”, concluyó el juez.

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