domingo , 15 de septiembre, 2019

Oyarbide llama a indagatoria a los hermanos Schoklender y a la hija de Bonafini

El ex apoderado será el primero en declarar el 15 de mayo. A fines de diciembre, el fiscal Di Lello había pedido que sean citadas más de 60 personas. Se investiga si hubo desvío de dinero destinado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo y administración infiel entre otros delitos.
El escándalo de los hermanos Schoklender parece tomar impulso en la Justicia. A casi cuatro meses de que el fiscal Jorge Di Lello pida la declaración indagatoria al ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo Sergio Schoklender y más de sesenta imputados, el juez Norberto Oyarbide llamó este mediodía a declarar a los hermanos Schoklender y a la hija de Hebe de Bonafini, María Alejandra. En la causa se investiga si hubo desvío de dinero destinado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo y administración infiel, entre otros delitos.
Además de Sergio y Pablo Schoklender y de María Alejandra Bonafini, fueron citados a indagatoria el contador Alejandro Gotkin, (mano derecha del ex apoderado, ex empleado de la Fundación y presidente de Meldorek); el ex ministro porteño Enrique Rodríguez; la ex esposa de Sergio, Viviana Sala; el empresario Daniel Laurenti (vinculado al financista José Fernando Caparrós Gómez) y Gustavo Serventich, el piloto que manejaba los aviones de la empresa Meldorek.
La lista se completa con Patricia Alonso (secretaria de Sergio), Leonardo Hubscher, Mauro Colina García, Hebe Coria, Alberto Marcelo García, Mariana Tercero, Daiana Troncoso, Gustavo Martínez, Walter Cavagliato, Daniel Gillert, Manuel Camet (mano derecha de Pablo) y Hugo Omar Gallardo (un abogado que llegó de la mano de Pablo y terminó como apoderado durante algunos días).
Sergio Schoklender inaugurará el 15 de mayo la ronda de indagatorias, que continuará hasta el 12 de junio, según confirmaron fuentes judiciales a Clarín.
El juez los acusa del supuesto desvío de dinero destinado a la Misión Sueños Compartidos, que recibió unos 765 millones de pesos del Estado Nacional para la construcción de viviendas a partir de 2006. También les imputa administración infiel y encubrimiento agravado.
El caso estalló el 25 de mayo del año pasado a raíz de una pelea entre los dos hermanos y fue revelado por Clarín.com, que también fue el primer medio que lo entrevistó. A pesar de la magnitud del escándalo y de los funcionarios sospechados, el Gobierno sólo se encargó de proteger a Bonafini y al resto de la Madres. Luego, se ocupó que las obras pasaran a empresas privadas y organizaciones sociales.
Casi a fin de año, el 27 de diciembre, el fiscal Jorge Di Lello pidió que sean indagadas un total 67 personas. En ese dictamen, habló de defraudación por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, falsificación de instrumento público y lavado de dinero. Pero también incluyó la figura de la asociación ilícita, que finalmente no fue aceptada por el magistrado por lo que los imputados seguirán libres.
Durante la investigación, se probaron operaciones de compra y venta de inmuebles (terrenos, departamentos y casas), automóviles y hasta motos, lanchas y aviones. También se detectaron “presuntos manejos irregulares de las cuentas de la Fundación que redundaron en un beneficio económico para los imputados”. Todo habría arrancado en 2006, cuando se licitaron las primeras obras a la Fundación.
Los fondos habrían sido desviados a las firmas Meldorek SA, propiedad en un 90% de Sergio Schoklender, y Antártica Argentina SA, con la cual se compró una lujosa quinta en José C. Paz, entre otras.
Di Lello basó su acusación en los datos aportados por el fiscal antilavado, Raúl Pleé, luego del informe que tardíamente elevara a la Justicia el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, que había abierto una investigación a partir de datos brindados por las diputadas Elsa Quiroz y Maricel Etchecoin, de la Coalición Cívica.
A raíz del escándalo, la Fundación afronta decenas de juicios comerciales por las deudas contraídas con los proveedores de las obras y juicios laborales de los ex empleados.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *