martes , 20 de agosto, 2019

Municipio de San Francisco y empresa constructora deberán indemnizar a una mujer accidentada

Se trata de una vecina que sufrió lesiones al caerse en un pozo mal señalizado. La falta de carnet de conducir por parte de la víctima no exime de responsabilidad al Estado. La deberán indemnizar con 29.350 pesos más intereses.

Según una resolución, la Municipalidad de San Francisco y una empresa constructora, en forma solidaria, tendrán que indemnizar con 29.350 pesos más intereses a una mujer por las lesiones que esta sufrió en mayo de 2007, mientras se desplazaba en un ciclomotor, al caerse en un pozo que se encontraba en una calle y que no estaba debidamente señalizado. Así lo resolvió la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de la misma ciudad.

En su voto, el camarista Mario Perrachione esgrimió que sobre la Municipalidad recaía “la carga de demostrar que la demandante circulaba con exceso de velocidad, en una motocicleta que se encontraba en pésimas condiciones, que no tenía luces, ni frenos”, pero “como no cumplió con tal exigencia” no puede atribuirse a la mujer el haber contribuido, por su culpa, al accidente”.

El magistrado destacó que ha quedado demostrado que el pozo ubicado en la esquina de las calles Las Margaritas y Los Jazmines, en el barrio Las Rosas, “no estaba señalizado”. Como consecuencia, de acuerdo con el vocal, el Municipio, al no haber adoptado “las medidas de señalización impuestas por la ley”, debe responder por la responsabilidad objetiva emergente de “la cosa riesgosa” que produjo el daño y que estaba a su cargo, en los términos del artículo 1113, inciso 2 del Código Civil.

Continuando con el razonamiento, el juez recalcó que, para eximirse de responsabilidad, el Municipio debía acreditar, por ejemplo, la culpa de la víctima, para lo cual no bastaba con afirmar que la mujer “pasaba habitualmente por el lugar del accidente”. Esto, además, teniendo en cuenta que, “en el momento en que ocurrió el siniestro, tal como lo reconoce la Municipalidad, ‘las condiciones de visibilidad no eran óptimas’; no sólo porque era de noche y llovía, sino además porque en el lugar en que se produjo el accidente la iluminación artificial de la vía blanca no era la adecuada”.

Asimismo, el camarista, a cuyo voto se adhirió su par, Víctor Hugo Peiretti, consideró que no procedía el argumento invocado por el municipio, referido a que la mujer no contaba con carnet para conducir, porque “no se probó que dicha omisión hubiera influido causalmente en el siniestro”.

El tribunal también concluyó que la responsabilidad debía extenderse solidariamente a la constructora, que ejecutó las obras en el barrio privado. Esto, dado que, según la prueba recolectada, “continuó realizando tareas en el loteo Casonas del Bosque hasta septiembre de 2007”, cuatro meses después de cuando se produjo el siniestro, por lo que “no puede alegar que ella no debe responder”. Como consecuencia, los camaristas extendieron la condena a la firma, “en los términos del art. 1113 del Código Civil, por su calidad de guardián de la cosa que produjo el daño (pozo o zanja sin señalización)”.

Cuando se produjo el accidente, la mujer trabajaba en un almacén y, en tareas de limpieza, en la casa del dueño del negocio, desempeño por el cual recibía 750 pesos mensuales, monto que fue tenido en cuenta para el cálculo de la indemnización por incapacidad que le fue reconocida, dado que, a raíz del accidente, sufrió fractura de la rótula derecha, escoriaciones y hematomas múltiples en varias partes de su cuerpo.

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