jueves , 17 de octubre, 2019

Millonario que prometió un Disney en San Pedro ahora es indigente

La historia de vida de Emile Maxim St. Patrick Higgins bien podría ser la trama de una película. Como Leonardo Di Caprio en Atrápame si puedes, este empresario jamaiquino logró engañar a numerosos inversores gracias a su carisma y dejó un tendal de deudas. Pero, a diferencia del film, no tuvo un final feliz: ahora mendiga por las calles de Buenos Aires.

Max Higgins apareció en escena en agosto de 2007 con su primer proyecto faraónico: el World Football Idol, un reality show destinado a encontrar a la próxima estrella del fútbol mundial. Realizado en Mar del Plata con la presencia de Diego Armando Maradona, Sergio Goycochea y hasta la banda Duran Duran. Se eligió a un primer ganador, que se llevó una camiseta autografiada por Maradona. Las rondas finales, que iban a realizarse en diciembre de ese año, nunca existieron: hoy ni siquiera funciona el sitio web del proyecto.

Por entonces, el jamaiquino se presentaba como un empresario exitoso, siempre de traje impecable, rodeado de asistentes y manejando autos de lujo. Autoproclamado como “el rey del entretenimiento”, aseguraba haber conseguido mil millones de dólares para construir el parque de diversiones “Walt Disney Mundo” en la ciudad bonaerense de San Pedro. Hasta compró un terreno de 170 hectáreas, valuado en un millón de dólares, a pesar de que la Walt Disney Company aseguraba que no tenía nada que ver con el proyecto, que utilizaba su nombre en forma ilegal.

A principios de 2008, Higgins desapareció de la Argentina sin dejar rastros. Entonces se supo que había dejado un tendal de deudas, que había estado preso en Gran Bretaña y Estados Unidos, y tenía pedido de captura en Jamaica. También se descubrió que utilizaba la estafa conocida como “esquema Ponzi”, el mismo método del financista estadounidense Bernie Maddoff: pedía dinero prestado prometiendo un interés del 10%, que pagaría al poco tiempo, mientras se quedaba con el capital inicial, y luego utilizaba esa suma para pagarle a la gente que le había prestado antes.

Max es un farsante. Nos vendió a todos un buzón”, proclamaba su exesposa, la argentina Sandra Noemí Zapata, poco después de la fuga del jamaiquino. En una entrevistaconcedida a la revista Noticias en febrero de 2008, la mujer contó que lo había denunciado por haber intentado golpearla durante su embarazo. Además, reveló que antes de presentarse como “el rey del entretenimiento”, el supuesto empresario, con el que se había casado en 2006, vivía de fiado en una pensión de San Telmo.

Desde entonces, la vida de Max Higgins fue un misterio. En abril surgió la versión de que estaba detenido en Dubai. En noviembre prometía volver al país, completar el parque de diversiones y pagar todas sus deudas. “Conseguí 2.000 millones de dólares que me prestaron en Emiratos Árabes”, proclamó en enero de 2010, ante un grupo de periodistas de San Pedro, al bajar de un helicóptero en el predio destinado a “Walt Disney Mundo”. “Estuve metido en algunos problemas, pero pude salir”, indicó, y volvió a asegurar que pagaría a todos sus acreedores. Fue la última vez que se lo vio en público.

Higgins volvió a las noticias hace unas semanas, pero por otros motivos: el 29 de junioprescribió la causa que le había iniciado Walt Disney por usurpación de marca, según el portal de noticias local San Pedro Informa. “Él no usó más la marca, el campo lo tiene todavía y el proyecto por lo que sé, también”, explicó su abogado defensor, Hugo Lima. “Yo he perdido todo contacto con él”, agregó.

Quien sí mantuvo contacto con él, sin saberlo, Alex Fabian Lescano un hombre que trabaja en el Aeroparque Metropolitano de Buenos Aires. Pero él no lo conocía como estafador ni como “el rey del entretenimiento”, sino como un mendigo al que se cruzaba a diario.

 

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