miércoles , 20 de noviembre, 2019

Lula: “Hay gente que dice que no tiene miedo de morir. Yo sí tengo”

Contó, además, que por el cáncer temió perder su voz, que para él sería como morir.

Perdió 16 kilos y continúa lampiño. La voz es más ronca y sueña con comer “pan con cáscara dura”. Hoy sólo consigue ingerir migas por la inflamación y el dolor de garganta, secuelas temporarias de un exitoso tratamiento contra el cáncer de laringe. Por esas razones, y por las consecuencias anímicas de la enfermedad, el ex presidente Lula da Silva regresa “más tranquilo” a la arena política, decidido a apoyar a la presidenta Dilma Rousseff “en forma más selectiva” porque “el mundo no se acaba la próxima semana”.

En una amplia entrevista publicada ayer en el diario Folha de Sao Paulo , Lula confesó en detalle sus sentimientos, desde el momento que le diagnosticaron el tumor maligno. “Es una dolencia avasalladora. Vine aquí (el hospital Sirio Libanés donde atendió a Folha) con un tumor de 3 centímetros y de repente me encontré recibiendo una bomba de Hiroshima dentro de mí.

Hubo momentos en que hubiera preferido entrar en coma ”. La desesperación fue tal que llegó a decirle a su médico que prefería “meterse en un freezer y quedar congelado”.

Su relato fue detallado. Más que el dolor, la peor parte del tratamiento fueron las náuseas provocadas por la quimioterapia. “ La boca no soporta nada . Muchas veces oí personas que contaban los tratamientos, pero uno no tiene dimensión de lo que sufren ”. Los periodistas de Folha preguntaron: “¿Tuvo miedo de morir?”. Lula reveló: “Mi mayor preocupación era perder la voz. Si la perdía entonces estaría muerto”. Agregó, también: “Hay gente que dice que no tiene miedo de morir. Yo sí tengo. Si supiera que la muerte está en China, corro a (resguardarme a) Bolivia”.

El martes último, los médicos dijeron que ya no existen rastros del tumor en el ex presidente. Pero todavía debe someterse a tratamiento para garantizar que no vuelva. “Tengo que mantener la disciplina. Aprendí que tan importante como los médicos o las inyecciones, la quimioterapia y la radioterapia, es cumplir con las normas, hacer las cosas correctamente y disciplinarse en el tratamiento. Son condiciones básicas para poder curar el cáncer”.

Sobre cómo será su vida a partir de ahora, el ex presidente sostuvo que tomará decisiones con el tiempo. “De algo estoy seguro y es que no vuelvo a la vida de antes. Nunca más iré detrás de una agenda enloquecida y alucinante que me llevó a visitar más de 30 países entre marzo y octubre del año pasado”.

En cuanto a sus intenciones de disputar la presidencia en el futuro, fue categórico: “Para mí ya no hay 2014, ni 2018 ni 2022. Pocos brasileños tuvieron la suerte de pasar la presidencia de forma exitosa, como en mi caso. Y repetir lo que hice, no me sería fácil. Siempre seré mi propio gran adversario. ¿Para que voy a buscar ese desafío si puedo ayudar a otras personas?”.

En ese mismo tono reflexivo, sostuvo que su voluntad “es ayudar” a la actual mandataria Dilma Rousseff a ser la mejor presidenta de Brasil. Es trabajar para la reelección de ella. “Siempre digo: no será candidata a la reelección únicamente si ella no quiere. Pero es su derecho constitucional el de aspirar a un segundo período. Y tendré el gran placer de ser su paladín”.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *