viernes , 6 de diciembre, 2019

Ley de Tabaquismo ayuda a reducir el consumo de cigarrillos un 29%

Desde la entrada en vigencia de la norma creció la conciencia respecto de los riesgos a la salud que provoca el cigarrillo. Según la OMS las políticas que favorecen los lugares de trabajo libres de humo han permitido reducir el consumo en un 29%.

“Ha habido un cambio cultural muy importante”, afirma el especialista en tabaquismo Fernando Santiago Nápoli a la hora de trazar un primer balance de la ley de Prevención y tratamiento del tabaquismo, normativa que hoy cumple una década de su sanción por la Legislatura provincial.

La observación de Nápoli apunta a la modificación de pautas en bares, oficinas o auditorios, entre otros sitios, tras las restricciones a fumar en espacios cerrados de acceso público previstas en la ley 9.113, sancionada en 2003. Aunque hubo un intenso debate durante la elaboración de la norma, incluso con voces que se oponían a la regulación, lo cierto es que con el tiempo no fumar en sitios públicos se volvió un hábito.

“Vemos que no se necesita tanto ‘control de la Policía’ para hacer cumplir la ley, sino que la misma gente se ha empoderado, la tomó como propia y hace que se cumpla”, apunta la terapeuta Vanina Waigel, a partir del testimonio que le refieren los pacientes del Programa provincial de Prevención del Tabaquismo, ámbito desde el que se brinda tratamiento gratuito para dejar de fumar.

Con la norma, que entró en vigencia en 2006, Córdoba se transformó en una provincia pionera en el combate al tabaquismo, una adicción que provoca 40 mil muertes al año en el país y cerca de seis millones en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo además advierte que la mitad de los fumadores morirán por una enfermedad causada por el tabaco y lo harán perdiendo en promedio diez años de vida.

En este sentido, Nápoli resalta avances en la concientización sobre esta problemática en los últimos años. Según datos aportados por el experto, el 98,3 por ciento de la población sabe que fumar causa enfermedades graves y el 92,6 por ciento conoce el riesgo que implica respirar humo de tabaco. 

“Muchos fumadores empezaron a tomar conciencia de lo que implica ser fumador. Antes concebían al acto de fumar como un vicio o una costumbre. A partir de la ley vemos que se empezó a tomar conciencia que es una adicción”, agrega Waigel.

Otro aspecto que la profesional resalta está vinculado a la modificación de las conductas de los fumadores respecto de quienes no lo son. “Antes se pensaba que podía molestar el humo ajeno. Hoy la gente ya sabe que el humo del tabaco tiene sustancias tóxicas que dañan la salud del otro. Esto ha llevado a que la gente decida no fumar en estos espacios”, señala.

Desde la dependencia provincial advierten un progresivo incremento de consultas y de la demanda de fumadores que acuden en busca de atención profesional. El Programa provincial de control y prevención brinda el “Tratamiento de cesación tabáquica”, una alternativa asistencial de probada eficacia que, en promedio, permite a ocho de cada 10 personas atendidas dejar el cigarrillo.

El programa fue creado por la ley 9.113, que de este modo contempló esta alternativa de asistencia gratuita a los consumidores de tabaco, que se implementa desde 2007. Además, la norma apuntó a proteger al “fumador pasivo” mediante la prohibición de fumar en espacios cerrados de acceso público, y previó acciones de concientización y educación sobre la temática, como las que durante esta semana se realizan en distintos nosocomios provinciales en conmemoración del Día Internacional Libre de Humo de Tabaco.

Dónde acudir

El área especializada del Ministerio de Salud provincial funciona en el Hospital San Roque Viejo. Allí, los interesados en dejar el cigarrillo pueden anotarse en el “Tratamiento de cesación tabáquica”, que tiene un índice de éxito en el 82 por ciento de los pacientes que concluyen el tratamiento. No es un proceso de reducción del hábito sino que apunta a la abstinencia, proponiendo como meta el “consumo cero”.

Como primer paso, el paciente tiene una entrevista con una de las psicólogas del programa, tras la cual se le dan algunas pautas para comenzar el proceso de dejar el cigarrillo. Luego pasa a una consulta médica y se le solicitan algunos estudios para determinar su estado general.

A partir de ahí el paciente ingresa a un grupo de tratamiento, que por lo general está integrado por 13 o 14 personas. El tratamiento dura alrededor de tres meses. El primer mes concurren dos veces por semana, el segundo una y el tercero una vez cada quince días. Transcurrido un año se le da el alta.

El tratamiento es gratuito. Para mayor información y consultas dirigirse al Programa Provincial de Prevención y Control del Tabaquismo, que atiende en Hospital San Roque Viejo (Rosario de Santa Fe 350), de lunes a viernes, de 8 a 14 . Teléfonos para turnos: 4342437-38, interno 265.

(Fuente: Prensa de Gobierno provincial)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *