martes , 12 de noviembre, 2019

La falsa médica Giselle Rímolo se negó a declarar en el juicio oral

La falsa médica Giselle Rímolo se negó a prestar declaración indagatoria ante el Tribunal Oral en lo Criminal Siete (TOC7) que la juzga por “tráfico de sustancias peligrosas para la salud que produjo una muerte”, estafas en decenas de casos y “ejercicio ilegal de la medicina”.
Tras la lectura del “requerimiento de elevación a juicio” que insumió algo más de una hora, las defensas de todos los imputados anticiparon a los camaristas Daniel Morín, Juan Facundo Giudice Bravo y Gustavo Valle (quien preside la audiencia) que sus asistidos harán uso de su derecho constitucional de negarse a declarar.
Junto a Mónica Cristina María Rímolo (tal el verdadero nombre de la ex pareja del animador Silvio Soldán), los restantes sitiales de los acusados los ocupan su hermano Fabián Jorge Alberto, las médicas Magdalena Martínez y Susana Beatriz Secardini y el farmacéutico Ricardo Rodolfo Delgado.
Tras una extensa lectura de los requerimientos de elevación a juicio que demoró alrededor de una hora y 30 minutos, el camarista Valle -a las 12.10 horas- declaró “formalmente abierto el debate” en el que se prevé que declare más de un centenar y medio de testigos.
Con traje negro, camisa blanca, sin maquillaje, cabello recogido y su brazo izquierdo en cabestrillo a partir de una fractura, “Giselle” escuchó los diversos cargos en su contra que incluyen más de 70 estafas, el suministro de medicamentos perjudiciales para la salud y hasta la muerte de una paciente a la que atendieron en su “centro integral”.
De a ratos con la mirada perdida, otros mordiéndose levemente el labio inferior o pasando reiteradamente su lengua por el superior, “Giselle” pasaba constantemente un pañuelo de papel por su rostro y un par de veces su defensor Roberto Schalell debió acercarle un vaso con agua.
En el “consultorio” que funcionaba a fines de los años ’90 en la finca de Segurola 3760 de la ciudad de Buenos Aires, Rímolo ofrecía servicios “integrales” que iban desde tratamientos para adelgazar, psicológicos, cura para la celulitis y hasta la colocación de “colágeno en los labios”.
Según las acusaciones, Rímolo se presentaba como “doctora” y aseguraba a sus clientes que los tratamientos eran con “productos naturales” algo que, en todos los casos, desmintió la Administración Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnología (ANMAT) que especificó que se trataba de drogas “peligrosas para la salud”.
En el proceso, que se lleva adelante en la Sala de Audiencias del sexto piso del Palacio de Tribunales con audiencias previstas para los lunes, miércoles y viernes, la acusación está a cargo del fiscal Oscar Ciruzzi.
El 29 de febrero último los integrantes del TOC7 debieron suspender el inicio del juicio previsto para ese día ante la ausencia de la “falsa médica” por problemas de salud ya que había bajado su nivel de potasio en sangre, tal como lo constató un médico forense.
El perito oficial Enrique Banti determinó que la mujer sufría una “disminución de sodio y potasio” y que se encontraba con “imposibilidad de marchar por sí misma”, sin auxilio de terceros y que “no es aconsejable su traslado” a los tribunales.
La “falsa médica” presentaba entonces una “importante debilidad muscular en dos miembros inferiores y no se puede parar sin ayuda” de otras personas al tiempo que se verifica que tiene sus “reflejos muy disminuidos”, no descartando que ello pudiere obedecer a la ingesta voluntaria de diuréticos.

 

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