miércoles , 16 de octubre, 2019

Joven confesó haber acribillado a su amante por una exigencia sexual

Germán Alejo Torres, de 25 años, confesó haber matado a su pareja, Sergio Alejandro Bustos, de 46 años, porque este agarró un cuchillo y le pidió que le practique sexo oral, confesó en tanto que fue una “reacción” y la justicia lo condenó a 12 años de prisión.

Al confesar el hecho ante los jueces, Torres relató que ambos estaban en su departamento consumiendo alcohol y droga, “pasando un lindo momento”, hasta que Busto tomó un cuchillo y le exigió que le practique sexo oral.

Torres, que se define como “bisexual activo”, revivió en esto un episodio traumático de su pasado, relacionado con su infancia. Ante la insistencia del tribunal, que le pidió que fuera específico en si se trató de una reacción, si actuó en defensa propia y si la víctima opuso resistencia. Torres no dejó dudas y se hizo cargo de su reacción.

El joven que mató a su amante y luego descuartizó su cadáver fue condenado ayer a 12 años de prisión. La Cámara 5ª del Crimen lo halló culpable en un juicio de trámite abreviado.

El caso había conmocionado a la sociedad cordobesa ya que, el 15 de octubre de 2011, Torres acuchilló en su casa de Alto General Paz a su compañero Sergio Alejandro Busto, un hombre marginal de ese barrio situado al este de la capital cordobesa.

Lo llamativo del crimen es que, luego de la muerte de la víctima, el cadáver fue descuartizado por Torres, quien se encargó de repartir algunas de sus partes en diversos lugares de la ciudad. La cabeza fue hallada en el lago chico del Parque Sarmiento, cerca del monumento a Dante Alighieri y a pocos metros de la lomitería donde el criminal trabajaba de cocinero o mozo.

Otros trozos del cuerpo de Busto fueron embolsados y tirados en contenedores de basura en la vía pública. Pero lo macabro es que, por el llamado de vecinos, la Policía encontró en la casa de Torres una pierna y el tórax, quemado.

Este hallazgo inició una investigación que no dejó de arrojar sorpresas ni asombro. Un análisis de ADN “unió” en la persona de Busto los trozos de cadáver hallados en distintos lugares.

A esto se le agregó otro análisis genético que comprobó que los protagonistas de esta historia habían tenido relaciones sexuales momentos antes del crimen.

Según trascendió, el asesino proviene de una familia desmembrada, tenía un padre golpeador, es fuertemente adicto a las drogas y tiene afectados los frenos inhibitorios.

El fiscal de la Cámara 5ª Fernando Amoedo valoró la prueba y pidió una condena de 13 años de prisión. Su requisitoria no cargó sobre las circunstancias macabras de la deportación del cadáver.

En el juicio no ha quedado claro cuál fue el motivo de semejante determinación. Además de que no está regulado penalmente lo que se realiza a un cadáver, no quedó demostrado que Torres descuartizó el cuerpo de su amante para garantizar su impunidad.

Por su parte, el defensor Juan Pablo Bastos pidió que se aplique el mínimo de la escala penal (ocho años) o cercano a este, debido a una serie de circunstancias a favor de su cliente.

El tribunal integrado por Susana Blanc (presidente), Guillermo Lucero Offredi y Luis Paolloni bajó un año lo que había pedido el fiscal.

Fuente: LaVoz.com

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