viernes , 6 de diciembre, 2019

Hombre que mató a su mujer tras el avenimiento pidió que lo condenen

Marcelo Tomaselli, el hombre que violó a su pareja Carla Figueroa, quedó libre y luego la mató, dijo en el inicio del juicio oral y público que él es culpable del asesinato aunque no recuerda nada de lo ocurrido
“Quiero declarar lo que todo el mundo ya sabe. Sólo quiero que me condenen por algo que hice, porque las evidencias las tuve en mis propias manos”, dijo el acusado frente a los jueces.

“Soy culpable, me hago cargo. Ya saben todos. No tengo nada más para decir. No recuerdo nada, sólo que me desperté en la comisaría“, manifestó.

“Ella estaba rara, quería hablar conmigo. Me pidió disculpas por haberme denunciado por algo que jamás hice y por haberme engañado. Después me desperté en un banco de madera en un lugar con rejas. No entendía nada. Les pregunté a los policías que estaban ahí”, sostuvo.
Tomaselli, preso por matar de 15 puñaladas a su esposa Carla Figueroa, comenzó a ser juzgado en la ciudad de General Pico –a unos 135 kilómetros al nordeste de la capital pampeana– por un tribunal integrado por los jueces Florentino Rubio, Fabricio Losi y Juan Alberto Abraham. El fiscal es Alejandro Gilardenghi; la defensa oficial de Tomaselli está a cargo de Walter Vaccaro; y el abogado Raúl Quiroga, tío de la víctima, es el representante de la hermana de Carla, Soledad Reynoso, que se presentó como querellante.
El acusado fue condenado por haber violado a Carla Figueroa en abril de 2011 y posteriormente fue liberado, luego de que jueces del Tribunal de Impugnación Penal aplicaran la figura del avenimiento, es decir, el “perdón” de la víctima.
Una semana después de la liberación, el 10 de diciembre de 2011, Tomaselli tomó un cuchillo y le aplicó 15 puñaladas a su esposa, frente a su hijo de 3 años de edad.
El caso de Carla Figueroa provocó una gran conmoción a nivel nacional y llevó a la derogación de la figura del avenimiento, por parte del Congreso nacional, en el Código Penal.
También declararon la madre de acusado, Roxana Lis Muchiut, quien presenció el ataque aquella madrugada, y del hermano, Walter Mauricio Tomaselli.
La mujer se desdijo de sus declaraciones previas realizadas ante la Fiscalía, donde aseguró haber visto la escena de su hijo encima del cuerpo de la víctima aplicándole puñaladas.
Ahora declaró no haber visto sangre en el cuerpo de Carla Figueroa ni escuchar gritos o discusión, y afirmó que cuando vio a su hijo ensangrentado llamó a la policía.
El hermano, por su parte, declaró que a la hora del hecho se encontraba en casa de una amiga comiendo un asado y allí se quedó hasta las 4 de la madrugada.
Sostuvo que fue a la casa cuando la madre le mandó un mensaje de texto por celular diciendo que el hermano “se había mandado una macana” y que volviera. Cuando preguntó qué había pasado, la madre le respondió: “La mató”.

 

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