sábado , 19 de octubre, 2019

Hallaron muerta en un pozo ciego a Susana Leiva

Se trata de la mujer que estaba desaparecida desde el viernes en Temperley. Su marido estuvo prófugo unas horas y luego fue detenido en Constitución. Es el principal sospechoso.

Susana Beatriz Leiva (38), la mujer de 38 años que estaba desaparecida desde el pasado viernes, fue hallada esta mañana muerta en el pozo ciego del baño de su casa de Blanco Encalada 250 por policías de la Jefatura Departamental de Lomas de Zamora y de la división Canes que realizaron un allanamiento por orden del fiscal de ese distrito Héctor Toneguzzo.

Según voceros judiciales, al momento del operativo no fue hallada en la casa la pareja de Leiva, Alberto Ponce, encargado de un edificio del barrio de Recoleta, con quien la víctima vivía junto a sus dos hijos de un año y medio y 10, por lo que la policía lo buscó intensamente y logró dar con el hombre horas más tarde en el barrio de Constitución.

Las mismas fuentes dijeron que ese hombre fue quien radicó el sábado a la mañana ante la policía el pedido de averiguación de paradero de Leiva tras la desaparición registrada el viernes, aunque la familia de la víctima asegura que el hombre es el responsable del crimen.

Convertido en principal sospechoso del hecho, Ponce fue reconocido esta tarde cuando caminaba en el barrio de Constitución por transeúntes, que dieron aviso a dos policías. La detención se concretó en la esquina de la calle Juan de Garay y Salta. Otra versión indica que las autoridades se dieron cuenta de quién se trataba luego de haberlo demorado por tenencia de drogas.

El hombre se encuentra detenido en la comisaría 16 de la Policía Federal. Se espera que en las próximas horas sea llevado a Lomas de Zamora, donde será indagado.

Las hermanas y demás familiares de Leiva, por su parte, se acercaron a la vivienda de la víctima y entre gritos desconsolados y ataques de llanto acusaron a la pareja de la víctima de lo sucedido, al tiempo que cuestionaron que recién se allanara la vivienda cinco días después de la denuncia de desaparición.

Un grupo de médicos del servicio público de emergencias y policías apostados en el ingreso a la vivienda debieron contener a los familiares conmocionados.

Leiva estaba desaparecida desde el 19 de julio pasado a las 8, cuando supuestamente salió de su casa de Temperley rumbo a su trabajo como empleada doméstica en un domicilio del barrio porteño de Recoleta.

El pasado lunes, su empleadora, María del Carmen, contó que Leiva trabajaba en su casa desde hacía 12 años y que jamás había faltado sin avisar, por lo que ese día la llamó a su celular y la atendió su marido, quien le dijo que se había olvidado el teléfono pero que había ido para su domicilio a trabajar como todos los días.

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