jueves , 17 de octubre, 2019

Habló el primo policía de Mangeri

Se trata de Cecilio Saettone, quien dio detalles ante la Justicia de una charla que mantuvo con el acusado del crimen de Ángeles Rawson. Habría icho que el portero le preguntó tres veces qué haría si se enteraba que él la había matado.

Cecilio Saettone, suboficial de la Policía Bonaerense en actividad y primo de la mujer del encargado, Jorge Mangeri, declaró ante la Justicia y dio detalles de una conversación que mantuvo con el portero, tres días después del homicidio de Ángeles Rawson.

Según publicó el diario La Nación, el policía habría dicho que el acusado le preguntó en tres oportunidades qué haría si se enteraba que él la había matado a Ángeles.

A continuación, el diálogo entre ambos hombres que publicó La Nación:

-¿Viste las noticias? La chica que mataron. Ángeles. Era un angelito. Yo soy el portero del edificio en el que vivía, en Ravignani 2360.

-¿Sí?

Yo no fui. Pero suponé que hubiera sido yo. Vos ¿qué harías?

-Te meto preso.

En su declaración, Saettone habría contado: “Parecía que no estaba convencido y me preguntó lo mismo dos veces más. La respuesta fue la misma: te meto preso”.

De acuerdo con fuentes de La Nación, la charla fue relatada por el testigo en la declaración del lunes pasado y comprometió más al encargado.

Me dijo que se quería ir. Quería meterse en el monte, en Chaco o en Corrientes. No habló de suicidio. Tampoco tenía miedo“, manifestó el testigo.

La conversación se habría concretado en la camioneta del primo policía, cerca de una estación de servicio en la Panamericana, a la altura de Pacheco.

“Mangeri me llamó después de las 10. Me pareció raro porque hacía tres o cuatro años que no lo veía. Me preguntó si podía venir a verme. Le dije que sí y le indiqué los colectivos que podía tomar desde Palermo”, explicó Saettone.

Saettone contó que Mangeri no tenía miedo de la Policía y le habría sugerido que se presentara ante la Justicia y lo dejó en la parada de colectivos. Esa misma noche, Mangeri fue llevado a la Fiscalía desde la casa de un amigo donde se autoincriminó.

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