lunes , 21 de octubre, 2019

En la Casa Rosada se puede almorzar por $3

Cristina inauguró el recinto donde los empleados de la Casa de Gobierno pueden comer. Almorzó en el lugar junto a otros funcionarios.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró hoy el nuevo comedor para los empleados de Casa de Gobierno, en el cual un almuerzo que consiste en entrada, plato principal y postre, cuesta 3 pesos.

La inauguración del nuevo comedor fue encabezada por la mandataria, que en un gesto inédito se sentó a almorzar en una mesa para seis personas, acompañada por Carlos Zannini; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el vocero Alfredo Scoccimarro; y su secretario privado, Pablo Barreiro.

El flamante espacio cuenta con 25 mesas para un total de 100 comensales, y en la decoración priman los colores pasteles y hay dos plasmas que durante la visita de la mandataria estuvieron sintonizados en la Televisión Pública, donde se transmitía en vivo el acto del gobernador Daniel Scioli junto a Martín Insaurralde.

Antes de almorzar, la jefa de Estado hizo una recorrida por la cocina y destacó que tiene un sistema de cocción eléctrico moderno y se respeta “la seguridad alimenticia”.

Luego de la recorrida, Cristina se sentó a una mesa junto a sus funcionarios y pidió una entrada de ensalada de lechuga, remolacha y huevo y como plato principal, pechuga de pollo con salsa de zanahorias. A la hora del postre se sirvió una ensalada de frutas con gelatina, pero la mandataria optó por una infusión.

Al finalizar, la mandataria se dirigió a Zanini: “Pagué la comida”. El secretario Legal y Técnico fue el encargado de abonar la cuenta que ascendió a $18 por los seis comensales. El funcionario pagó con un billete de $50 y el vuelto lo dejó de propina, lo que provocó risa y cargadas de la mandataria. “Es un gesto histórico que formará parte de la próxima campaña, es para un spot, porque pagó Zannini y además dejó propina”, bromeó la jefa de Estado.

En un breve diálogo con la prensa, Cristina resaltó que los empleados de la Casa de Gobierno “ahora tienen un comedor como se merecían”. Consideró que el espacio “parece un restaurante comercial”. Y señaló que se respetó parte de la arquitectura original del lugar, destacando “el ojo de buey” en una de las paredes.

Finalmente, los representantes de los medios de comunicación la consultaron sobre los zapatitos que le regaló el papa Francisco para su nieto Néstor Iván. Cristina Kirchner respondió que “ahora le quedan grandes”, pero aclaró que ya se los pondrá cuando crezca, con sus respectivas medias.

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