martes , 20 de agosto, 2019

En 2016, aumentaron 31% los casos de Síndrome Urémico Hemolítico

El ministerio de Salud de Córdoba informó que el año pasado hubo 51 casos de SUH, es decir, 12 casos más que en el 2015. Sin embargo, no se produjeron fallecimientos por esta causa aunque en el 78% de los casos se realizó transfusión y/o diálisis.

El ministerio de Salud de la Provincia informó ayer que en 2016 se registraron 51 casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), lo que representa un crecimiento del 31 por ciento respecto a 2015.

La cartera sanitaria precisó que se trata de 12 casos más que el año anterior, aunque destacó que en 2016 no se produjeron fallecimientos por esta causa. Sin embargo, el 78 por ciento de los pacientes (40) se necesitó tratamiento invasivo, es decir, transfusión y/o diálisis.

En relación con la distribución de casos según grupo de edad, el mayor porcentaje correspondió al grupo de 1 a 2 años, con 27 casos (53 por ciento). En cuanto al lugar de residencia, el 41 por ciento (21) reside en la ciudad de Córdoba, mientras que en localidades del interior hubo 28 casos (55 por ciento), distribuidos en 22 localidades. Además, hubo dos casos atendidos (4 por ciento) correspondientes a otras provincias (Santa Fe y San Luis).

El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad causada por un grupo de bacterias llamadas escherichia coli, que afecta principalmente a niños, pero también puede presentarse en adultos mayores y personas que tienen bajas las defensas debido a otras enfermedades. En algunos casos, puede dejar secuelas permanentes o incluso provocar la muerte.

Sin embargo, desde la Provincia remarcaron que para evitar esta enfermedad es importante concientizar sobre la importancia del lavado de manos y el cuidado en la manipulación y conservación de los alimentos son clave en la prevención.

La enfermedad comienza con diarrea, con o sin sangre, dolor abdominal y vómitos. Otros síntomas de alarma son palidez, disminución en la eliminación de orina, decaimiento o irritabilidad, y en los bebés y niños pequeños, el rechazo al alimento. Ante cualquiera de estos signos, es fundamental consultar con un médico.

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