jueves , 21 de febrero, 2019

Córdoba implementa un nuevo tipo de monitoreo de mosquitos

Además de los monitoreos aédicos mensuales, en los que se evalúa la presencia de larvas en las viviendas, ahora se medirá la actividad de la hembra del aedes aegypti, transmisor de dengue, chikungunya y zika.

La Provincia de Córdoba puso en marcha diversas estrategias en el marco del plan de contingencia para prevenir las enfermedades transmitidas por mosquitos: dengue, chikungunya y zika. Entre ellas, se sumó el monitoreo de ovipostura, que mide la actividad de la hembra del aedes aegypti, al picar y poner huevos.

Se trata de 300 dispositivos ubicados en 150 domicilios en las cinco zonas de la ciudad, que permanecen en las viviendas a modo de criaderos y cada semana son retirados por técnicos para su lectura en el Laboratorio de Zoonosis. Este trabajo se realiza con la colaboración de la Fundación Mundo Sano. La experiencia comenzó en 2016, pero desde 2017 se formalizó con una mayor cantidad de sensores y una medición semanal sistemática.

La información obtenida por este monitoreo, que se sostiene durante todo el año, sirve -entre otras cosas- para orientar los operativos de promoción; junto a los resultados de los monitoreos aédicosmensuales, que se realizan en Córdoba desde el 2009.

“Los monitoreos aédicos son los que se realizan en 600 viviendas cada mes, y en los que medimos la presencia de larvas en las casas. De esta manera conocemos, por ejemplo, los recipientes más frecuentes que elige este mosquito, que tiene hábitos domiciliarios. En cambio, el monitoreo de ovipostura nos permite saber con mayor precisión cuándo empieza la actividad de la hembra y por lo tanto, cuándo comienza a aumentar el riesgo”, explicó Francisco Fortuna, ministro de Salud.

Así, se detectó en esta temporada el primer sensor positivo -es decir, con huevos- a fines de septiembre. Esto implica un adelantamiento de cinco semanas con respecto a lo registrado en la temporada anterior, que coincide con el adelantamiento de las lluvias. Asimismo, se observó a partir de mediados de noviembre un aumento abrupto de la oviposición.

“Como la hembra necesita picar para obtener de la sangre las proteínas necesarias para poner los huevos, el hecho de que aumente la oviposición significa que está picando más. Esto es muy importante, ante el riesgo de que en esta época del año ingresen casos importados de dengue, chikungunya o zika desde otras regiones, y pueda comenzar un ciclo de transmisión local”, precisó Laura López, responsable del Programa de Zoonosis.

“Córdoba es la única provincia que realiza monitoreos aédicos con frecuencia mensual, y también es la única que tiene un monitoreo de sensores de oviposición implementado en una gran ciudad”, destacó Fortuna.

En base a los datos de ambos relevamientos, junto con otras variables, como temperatura, humedad, vegetación, cercanía de cursos de agua y densidad poblacional, se están construyendo junto al Instituto Gulich de CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) mapas de riesgo de presencia del vector, que constituyen un valioso elemento más para guiar la acción.

“En base a esta herramienta de última generación, que conjuga todas estas variables, y a todas las estrategias que tenemos desplegadas, vamos priorizando las zonas donde intervenimos; siempre sosteniendo paralelamente un sólido sistema de vigilancia epidemiológica, para detectar en forma temprana cualquier caso”, puntualizó Analía Cudolá, secretaria de Prevención y Promoción de la Salud.

 

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