jueves , 5 de diciembre, 2019

Condenan a tres años de prisión en suspenso al ex comisario que privó de libertad a Bulacio

Se trata de Miguel Angel Espósito, quien fue sentenciado en el caso por el crimen del joven que murió en abril de 1991, tras ser detenido cuando iba a un recital de los Redonditos de Ricota.

El ex comisario Miguel Angel Espósito, acusado de la “privación ilegal de la libertad calificada” del Walter Bulacio, el joven que murió en abril de 1991, tras ser detenido cuando iba a un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en Núñez, fue condenado hoy a 3 años de prisión en suspenso, por lo que no irá a la cárcel.

La condena fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal 29, que consideró a Espósito -que no estuvo presente en la sala- autor del delito de privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida por funcionario público.

También lo inhabilitaron para ejercer un cargo público por el doble de tiempo que dure la pena.

En los alegatos, la defensa había pedido la absolución, la fiscalía, la pena mínima, de 2 años de prisión, y la abogada querellante María del Carmen Verdú, la máxima, de 6, por lo que la decisión del Tribunal Oral no es apelable.

Sobre el fallo, Verdú opinó: “Es un juicio que llegó tarde y mal, incompleto, contra una sola persona y por un delito leve”, lamentó a la vez que recordó que “el caso de Walter es emblemático, pero que es sólo uno de los 4 mil pibes asesinados en democracia por el aparato represivo estatal”.

Por su parte, la hermana de Walter, Tamara Bulacio, expresó: “Después de tanto tiempo, lo esperábamos con muchas ansias. Siento impotencia porque no va a ir preso, aunque por lo menos algo se hizo”.

Con su sentencia, los magistrados pusieron fin a un proceso que duró 46 días, en el que declararon decenas de testigos, entre ellos varios jefes policiales que explicaron la aplicación que hacía esa fuerza de seguridad del denominado “Memorando 40”, que fue el argumento más fuerte de la defensa.

Se trataba de una disposición ordenada por dos jueces correccionales en 1967, que autorizaba a los comisarios a no dar intervención a la Justicia en el arresto de un menor de edad si el propósito era entregárselo a los padres y no imputarle un delito.

El 19 de abril de 1991, cuando centenares de personas que se dirigían al Estadio Obras Sanitarias fueron detenidas, la Policía Federal invocó justamente el “Memorando 40”. Entre los demorados estaba Bulacio, quien fue trasladado a la comisaría 35, donde murió por un “aneurisma no traumático”.

Según reconoció el Estado argentino ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el joven había sido torturado en la comisaría, sin embargo, Espósito sólo fue acusado de “privación ilegítima de la libertad”.

Antes de leer su decisión, los jueces Rodolfo Gustavo Goerner, María Cristina Deluca Giacobini y Alejandro Litvack le dieron al imputado la oportunidad de decir sus últimas palabras. “Les agradezco por cómo me han cuidado por mi salud”, dijo a través de una videoconferencia el acusado.

Los motivos de la decisión serán leídos en una nueva audiencia agendada para el próximo viernes.

 

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