miércoles , 20 de noviembre, 2019

Chile: Dicen que Marco Roldán podría haber caído en un pozo minero

A 14 días de su desaparición en el Valle de Elqui, en Chile, cobra fuerza la hipótesis de que pudo haber caído a un “pique” o un respiradero de una mina abandonada, lo que explicaría la ausencia de rastros.

Así lo informó Mario Alberto Olivera, el amigo con el que Marco Roldán viajó a Chile, quien desde hace dos semanas participa activamente en la búsqueda en el cerro Cancana, donde se vio por última vez al analista de sistemas de 29 años desaparecido.

“Ahora estamos poniendo más énfasis en identificar los piques porque pensamos que podría haber caído a una mina”, dijo Olivera. Agregó que “los dos rescatistas argentinos que se sumaron ayer trajeron un equipo para poder entrar con luces y la gente del fundo al que pertenece el terreno iba a traer hoy el plano de las minas con sus chimeneas, respiraderos y piques”, dijo.

El “pique” es una perforación vertical a través de la cual se puede descender en una especie de ascensor a distintas profundidades. Se utiliza para acarrear mineral de un nivel a otro.

Los piques pueden tener profundidades de 25 a 1000 metros y concluyen en galerías fortificadas, ventiladas e iluminadas que conducen a frentes de explotación minera. Los respiraderos, en tanto, son agujeros cuya función es renovar el aire en el interior de la excavación, librándolo de gases tóxicos.

Olivera planteó la posibilidad de que su amigo “quizás pueda haber resbalado a un lugar donde no pudo dejar ninguna señal, porque Marco es muy inteligente y si pudiera enviar alguna señal ya lo habría hecho”.

“Hemos entrado a algunas (perforaciones) y en uno de los lugares encontramos dos bidones de 20 litros con agua. Por eso pensamos que por ahí si Marco está en otro lugar como ese, también puede que tenga agua”, dijo el amigo, esperanzado.

Actualmente están involucrados en su búsqueda los Carabineros, los Bomberos de Paihuano, un helicóptero, lugareños y ONG de rescate.

 

“Nunca desconfié del francés”

Por otro lado, Olivera ratificó que nunca sospechó del francés Frederic Deltur, la última persona que vió a Roldán, con quien marchó un trecho por la montaña hasta que tomaron distinto camino.

No obstante, Olivera dijo que “le vamos a pedir (a Deltur) que venga”, dado que aún sigue en Chile, para que aporte más datos que puedan ayudar a encontrar a su amigo.

“Lo conocimos el sábado (5 de enero) y el domingo subimos con él al cerro. Y aunque pasamos poco tiempo juntos no creo que sea alguien que le podría hacer algo malo a Marco. Primero, porque nos relacionamos sólo con gente como nosotros, y segundo, porque nunca lo vi alterado o en una actitud extraña”, dijo.

“No sé qué pensar pero nunca desconfié de él. Además, siempre se mostró abierto a colaborar: le estuvo dando información a los carabineros y cuando el padre de Marco le mandó un mail, él se lo contestó”, agregó.

Olivera confiesa que en estos 14 días “se me han pasado muchas cosas por la cabeza”, pero aseveró que tanto él como la familia Roldán, “no sentimos que haya pasado algo malo con él (Marco)”.

Fuente: Télam

 

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