martes , 16 de julio, 2019

Caso Píparo: condenaron a perpetua a cinco de los acusados

Cinco de los acusados de haber participado de la salidera bancaria en la que fue baleada la embarazada fueron condenados por la tentativa de homicidio de la mujer y el homicidio del bebé que gestaba. Los otros dos fueron absueltos.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de La Plata condenó a prisión perpetua a Miguel Silva (43); Juan Manuel Calvimonte (25); Luciano López (20); Carlos Juárez (45) y CarlosMoreno (20) por la tentativa de homicidio de Carolina Píparo y el homicidio del bebé que gestaba, Isidro Buzzali, mientras que Carlos Burgos y Augusto Claramonte fueron absueltos.

El fiscal Marcelo Romero había pedido reclusión perpetua para cinco acusados (Moreno, Calvimonte, Jordán Juárez, López y Silva) y 15 años de pena para Claramonte y Burgos: el tribunal coincidió en los pedidos de perpetua pero absolvió a los dos últimos mencionados.

El tribunal determinó que hubo una “tentativa de homicidio criminis causa” (para ocultar un delito) para Carolina Píparo, y también “un homicidio criminis causa” sobre el bebé que llevaba la joven en su vientre al momento del hecho y que falleció tras una cesárea de urgencia por el balazo que la chica había recibido.

Moreno fue considerado autor material del disparo; López, el otro motochorro; Silva y Juárez, los marcadores de la víctima; y Calvimonte, reclutador y logística.

La defensa de los siete imputados había alegado que la muerte del niño fue por un aborto, que nació muerto y tras ser reanimado falleció una semana después a raíz de una sepsis generalizada, por lo que solicitaron la absolución de los detenidos con respecto al delito de homicidio.

Sin embargo, el tribunal entendió que la muerte del bebé no fue producto de un aborto sino de un homicidio.

Además la Justicia señaló como irregular la actuación de la DDI de La Matanza en las tareas de detención de Juárez y pidió que se investigue una posible infracción de las normas que rigen la actividad bancaria.

Píparo fue baleada el 29 de julio de 2010 cuando con su madre, María Ema, retiró dinero de la sucursal del Banco Santander Río de 7 y 42, en La Plata, y se dirigió a su casa, en las calles 21 y 36 de la capital provincial.

Tras apoderarse del dinero, y antes de huir, el ladrón disparó a Píparo en el rostro, lo que motivó que le realizaran una cesárea de emergencia para que diera a luz a su hijo Isidro, pero el niño finalmente perdió la vida una semana después.

Tras conocer el fallo, Carolina Píparo brindó una conferencia de prensa en la que dijo estar “conforme” con el fallo, aunque pidió que “la sentencia sea ratificada en otras instancias”.

“El fallo no es ejemplar, el efecto tiene que ser la efectividad de la pena, pido que se ratifique y se cumpla”, precisó la mujer y reclamó: “Si les dieron 25 años, pido que se ratifique y que se cumpla: si son 25, son 25“, al tiempo que se quejó “por la falta de garantías que tenemos como sociedad” e hizo una comparación con los delincuentes.

Los delincuentes viven tranquilos porque saben que tienen todas las garantías. Las familias mismas saben mucho más que nosotros de derecho penal. Hay escuchas donde las madres les dicen ‘quedate tranquilo que tenés todas las garantías'”, argumentó Carolina, y agregó: “Tenían abogado desde el minuto cero, desde que me dispararon. ¿Entonces, dónde está la falta de garantías? Viene cualquiera y te pega un tiro”.

Carolina también consideró que “la sentencia reflejó todo lo vivido” y destacó el trabajo “de los jueces y los abogados”.

Al ser consultado sobre si se ve aliviada, Píparo aclaró que “todavía no, porque sabemos que es una primera instancia. Me siento aliviada porque pasé por este proceso, que no se repite”. “Uno se va con la sensación tristísima de que le puede volver a pasar”, lamentó.

A diferencia de Carolina, el padre de Isidro, Ignacio Buzzali, no dudó en expresar su rabia por lo que tuvo que vivir: “Estoy con mucha bronca. Yo la paz empiezo a verla cuando veo a mi nena, antes no veo la paz por ningún lado. Tengo siete ojos, miro para todos lados, cuando voy a un cajero… No estamos exentos de que nos vuelva a pasar”.

Por su parte, el absuelto Carlos Burgos, quien había sido señalado como el autor de los disparos y estuvo tres años preso, cuestionó: “Me ensuciaron, ahora que me limpien“.

Burgos, que se quedó dormido mientras se leía el fallo, dijo que “la cárcel fue un infierno para mí, día a día tuve que batallar”.

Explicó que su vida en prisión y la convivencia con el resto de los reclusos fue muy difícil por la acusación que pesaba sobre él.

“Lo único que me gustaría, con todo respeto, es que así como me ensuciaron, me limpien. Yo fui siempre inocente, la Justicia no me dejó adaptarme, trabajar“, precisó Burgos.

El joven agregó que no está “resentido” por lo ocurrido y agradeció a su familia y a su abogado defensor, Rubén Carrazone, quien expresó su satisfacción por el fallo.

“Estoy muy conforme. Gracias a Dios, se pudo corroborar que Burgos no tuvo nada que ver”, expresó el asesor letrado, que lamentó los malos momentos que su cliente tuvo que soportar en prisión, por ser considerado un matabebés: “En la cárcel se lo hicieron sentir”.

Finalmente Carrazone recordó que su cliente había estado en prisión antes del caso Píparo (por un robo con arma de fuego) y volvió a la cárcel poco tiempo después de recuperar la libertad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *