martes , 18 de diciembre, 2018

Caminos de las Sierras deberá indemnizar a un conductor víctima de un derrumbe

La justicia consideró que la empresa pudo realizar más obras para prevenir desmoronamientos en la Ruta E-53 y ordenó pagar más de $20 mil a un conductor que en 2002 sufrió un accidente al producirse derrumbes.

La empresa Caminos de las Sierras de Córdoba S.A. deberá indemnizar con 20.876,71 pesos (más intereses) al conductor de un vehículo que, en octubre de 2002, sufrió un accidente al producirse derrumbes y desmoronamientos en la Ruta E-53 por la que se desplazaba.

Así lo ratificó la Cámara 5º de Apelaciones en lo Civil y Comercial, que confirmó que lo sucedido no respondió a un caso fortuito, imprevisible e inevitable, sino a algo “previsible”, que pudo haber sido evitado si la empresa hubiera efectuado más obras en la ruta a su cargo para prevenir tales hechos.

De esta forma, el tribunal rechazó parcialmente el recurso de apelación planteado por la compañía contra la sentencia del Juzgado de 8º Nominación del fuero, que la había condenado a abonar al demandante 26.551,87 pesos (15.985 pesos, en concepto de daño emergente; 7.566,87 pesos, por el rubro pérdida de chance, y 3.000 pesos, por daño moral). La Cámara sólo redujo lo reconocido por pérdida de chance a 1.891,71 pesos, razón por la cual el monto total de la indemnización quedó en 20.876,71 pesos.

En su voto, la vocal Claudia Zalazar ponderó que, en virtud del artículo 5 de la Ley de Defensa del Consumidor, el concesionario de la ruta, que cobra peaje, pesa “el deber de seguridad a cargo de los proveedores y prestadores de servicio”. Por esa razón, “demostrado el perjuicio y, a su vez, que éste aconteció durante el tránsito vehicular por la ruta concesionada, surge en contra del concesionario una presunción de adecuación causal, que sólo puede ser desvirtuada mediante la prueba de la fractura del nexo de causalidad”. Precisamente por eso, la empresa esgrimía que lo sucedido había respondido a un hecho de la naturaleza imprevisible e inevitable, que la eximía de responsabilidad.

No obstante, la camarista destacó que ha quedado acreditado que “el derrumbe en la Ruta E-53 era previsible”, hasta el punto de que la empresa había ordenado “realizar obras tendientes a evitarlos” durante “los meses de noviembre y diciembre de 2001”.

De acuerdo con la vocal, a cuyo voto se adhirieron sus pares Joaquín Ferrer y Rafael Aranda, el hecho “no era de carácter extraordinario, ni irresistible, como así tampoco inevitable”. “Ello, por cuanto la demandada, en el momento de tomar la concesión, realizó obras en los caminos con el fin de evitar acontecimientos similares. Esto implica, a todas luces, que no puede luego alegar que era inevitable. Tampoco puede ser considerado como irresistible, puesto que pudieron realizarse más obras para evitar el caso que nos ocupa, que no ha excedido los parámetros normales de un derrumbe o, al menos, no se ha acreditado dicho carácter extraordinario”, concluyó.

Finalmente, en el rubro pérdida de chance, la Cámara acogió a lo planteado por la empresa, en la medida en que el demandante no acreditó, “ni siquiera indirectamente”, el monto de los ingresos denunciados en la demanda (800 pesos), para efectuar el cálculo del monto de la indemnización por dicho ítem. Por esa razón, el tribunal consideró que debía tomarse como referencia el monto del “salario mínimo vital y móvil” en dicha época.

(Fuente: Prensa Tribunal Superior de Justicia)

 

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