martes , 16 de julio, 2019

Benedicto prometió obediencia al nuevo Papa

El sumo pontífice se despidió esta mañana de los cardenales de todo el mundo, ante quienes prometió “respeto incondicional y obediencia” al nuevo papa que surgirá de entre ellos en las próximas semanas.

“Entre ustedes está el futuro papa, al que prometo mi respeto incondicional y obediencia. Continuaré rezando, especialmente en estos días”, dijo Joseph Ratzinger en un emotivo mensaje de despedida ante un centenar de cardenales de todo el mundo, que se desarrolló esta mañana en la Sala Clementina del Vaticano.

Al hablar de la Iglesia, Benedicto XVI -quien hoy a las 20 deja de ser papa- dijo que no se trata de una “institución inventada por alguien, construida sobre una mesa, sino una realidad viviente que vive transformándose, aunque su naturaleza sigue siendo siempre la misma, ya que su naturaleza es Cristo”.

En ese marco, abogó para que el colegio cardenalicio sea “como una orquesta, en la que la diversidad pueda llevar a una armonía acorde”.

Participaron de la despedida cuatro argentinos: el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio; Leonardo Sandri, quien reside aquí y se desempeña como prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales; y Jorge Mejía y Estanislao Karlic, quienes no participarán del cónclave como electores por tener más de 80 años.

El Papa, visiblemente emocionado pero también con signos de cansancio, saludó y estrechó las manos uno por uno a cada cardenal presente e intercambió palabras y gestos de acercamiento con ellos.

Previamente, el decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, habló en nombre de todos los dignatarios y expresó el “profundo afecto” hacia la figura de Ratzinger, así como manifestó su “gratitud y acompañamiento” en el último día de su pontificado.

“Con gran emoción los padres cardenales presentes en Roma se estrechan hoy en torno a usted, para manifestarle una vez más su profundo afecto y para expresarle su viva gratitud por su testimonio de abnegado servicio apostólico, por el bien de la Iglesia de Cristo y de la humanidad entera”, dijo Sodano.

Al mismo tiempo, se conoció aquí -en una de sus últimas decisiones como Papa- el nombramiento de un obispo para la diócesis cordobesa de Villa María.

Se trata del presbítero Samuel Jofré Giraudo, de 55 años, perteneciente al clero de la arquidiócesis de Córdoba, quien actualmente desempeñaba funciones como párroco en el Santo Cristo en la capital cordobesa.

La despedida de los cardenales es la única actividad fijada en la agenda del día de hoy y para la tarde, cerca de las 17 (13 de Argentina), Benedicto XVI se trasladará desde el patio vaticano de San Damaso al helipuerto del Vaticano, con una custodia de la Guardia Suiza y su secretario personal, monseñor Georg Gaenswein.

Tras recibir el saludo del cardenal decano Angelo Sodano, partirá hacia la residencia apostólica de verano de Castelgandolfo, a 30 kilómetros de Roma, donde residirá por los próximos dos meses.

Allí será recibido por las autoridades locales, el alcalde y el párroco del pueblo, ante quienes dirigirá un saludo a la diócesis, que se convertirán en sus últimas palabras como papa.

En tanto, cientos de fieles llegados a Roma para ser parte de estas jornadas históricas en la vida de la Iglesia comenzaron esta mañana a congregarse en la Plaza San Pedro, para rezar y acompañar a Benedicto XVI en sus últimas horas en el Vaticano.

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