sábado , 24 de agosto, 2019

Argentina deportada en España

Lucía despertó ese jueves sabiendo que no era un jueves más, era el día en que iba a cumplir uno de sus sueños más anhelados, algo que había esperado por muchos años con gran paciencia, era el día en que iba a viajar a España.

Allí la esperaba toda la historia de sus antepasados, que en parte era su historia también. Allí la esperaba parte de esa familia lejana que tanto deseaba ver. Allí la esperaba la travesía tan ansiada, tan soñada.

Sin embargo nunca podría haber imaginado que ese jueves empezaba una de las pesadillas más insólitas que le toco vivir.

Lucía Pazos tiene 24 años, oriunda de la ciudad de Ciudad de Córdoba y madre de 2 hijos. El pasado mes de Agosto, luego de cobrar una herencia decidió realizar su ansiado viaje a España, averiguó sobre los trámites que debía realizar, se comunicó con su familia española, compró los pasajes, coordinó su estadía y quien la fuese a recibir en el gigantesco aeropuerto madrileño.

Al momento de realizar los trámites correspondientes, Lucía renovó su pasaporte y tramitó su DNI nuevo, luego se dirigió al Consulado de España en Córdoba a los efectos de evacuar sus dudas y corroborar que sus trámites estuvieran correctos y completos. Todo estaba correcto.

Acto seguido se dirigió a la AFIP y allí encontró su primer obstáculo, le denegaron el intercambio de dinero, por lo que tuvo que conseguirlo por otras vías.

El día Jueves 5 de Agosto, finalmente partió del aeropuerto de Córdoba hacia Madrid con escala en Ezeiza, llegando el día Viernes al aeropuerto de Barajas en Madrid a las 17:10, y allí comienza su calvario. Una vez que desciende del avión Lucía es separada del resto de los pasajeros, cuando ella pregunta sobre los motivos, le responden de mala manera y burlándose constantemente de que la van a retener por mucho tiempo.

Más allá del maltrato inicial, a principio las preguntas eran de orden lógico, tal como la cantidad de dinero que poseía, dónde iba a residir o por cuánto tiempo. No conformes con sus respuestas, es trasladada a un cuarto donde le quitan sus efectos personales (celular, equipaje de mano, dinero, medicamentos, etc.) y comienzan a realizarle una seguidilla de preguntas personales que no tenían relación con su viaje, tales como la edad de sus hijas, con quién las dejaba, porqué las dejaba con el padre, acompañadas estas preguntas por opiniones machistas que estas personas se permitían realizar.

Incomunicada, sin su medicación habitual, sin sus pertenencias, sin explicaciones, en un cuarto con muy malas condiciones higiénicas, así permaneció Lucía hasta las 20:30. Luego de toda esta espera interminable se presentó un abogado que pertenecía a la policía aeroportuaria quien le comunicó que la iban a trasladar hasta la sala de embarque donde debía abordar inmediatamente su regreso a Argentina.

Aun despojada de sus pertenencias y todo el tiempo custodiada, regreso a Córdoba donde días después le hicieron llegar su documentación.

Lucía y su familia, tanto la que se encuentra aquí en Córdoba, como la de España iniciaron una serie de quejas y pedidos de explicaciones a La Cancillería argentina, a la Embajada de Argentina en España a los respectivos consulados, a Aerolíneas Argentinas ante el reintegro de sus pasajes, etc. Un mes después aún no obtiene explicaciones, solo disculpas porque nadie parece tener competencia en el caso.

Por otro lado, el abogado de Lucía también inició reclamos ante el INADI, el ANAC y Defensa al Consumidor.

Lo que para Lucía parecía ser un sueño, terminó en una completa pesadilla, de la cual aún no se recupera ni obtiene respuestas.

 

 

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