domingo , 22 de septiembre, 2019

Reportaje de la Semana- Horacio Parga, titular de la Bolsa de Comercio de Córdoba: “La pesificación a los desarrollistas nos sirve”

(Especial para INC por Nacho Cadario)

Horacio Parga es el titular de la Bolsa de Comercio de Córdoba, de la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos Córdoba (Ceduc) y del Grupo Edisur. Parga habló de la limitación en la compra de dólares impuesta por el Gobierno nacional y sostuvo que las operaciones inmobiliarias de particulares cayeron pero que la pesificación favorece a los desarrollistas. Insistió en que el Gobierno nacional debería establecer un objetivo y comunicarlo para saber “hacia donde vamos”.

-¿Cómo ven el futuro con este cepo al dólar y otras actitudes?

-Yo creo que ha habido algunos desaciertos, algo que se ha complicado pero con posibilidades de re-encausarlo. La falta de conocimientos, de saber cuáles son los próximos pasos o cuáles objetivos, o cuáles destinos, estas idas y vueltas en la gente del mismo Gobierno me parece que es la gran falencia del momento. Es cuestión de que haya un único vocero que diga hacia donde vamos. Me parece que la situación se ha puesto más complicada producto de las formas de comunicación y de las contradicciones que hemos estado viendo en los últimos días.

-¿Se llega a esto con un objetivo o sin necesidad?

-Sin necesidad, yo creo que sin necesidad. Es un efecto no deseado producto de una falta de coordinación, donde muchos meten la mano en un plato y ahí la cosa se complica. Cuando analizamos las declaraciones de lo que se ha visto en los últimos días no tenemos claro hacia donde estamos yendo. Insisto, me parece que a pesar de los problemas que tiene la Argentina, las cosas de fondo se podrían encausar si tuviéramos claramente definido hacia dónde vamos.

-Siempre hubo problemas en la Argentina, pero con un buen rumbo económico las cosas no se notan tanto porque algunas cosas se ocultan, ¿no?

-Exactamente, a las cosas no hay que ocultarlas, hay que explicitarlas. Hay que aplicar racionalidad, y los mercados existen y no se los puede manejar a los gritos o con órdenes, sino darse cuenta de que los mercados están y hay que inducirlos o seducirlos más que querer imponerlos. Sabemos que el empresariado ha tenido varios años de crecimiento y podríamos continuar. La inversión ha caído pero todo producto de la incertidumbre, nos hemos metido en un problema, sin quererlo, del que podríamos salir fácilmente.

-¿Hay que cambiar visión o rumbo?

-Es tomar una decisión y un camino e ir atrás de ello y lo que implica es un plan que haga disminuir la inflación. Eso va a traer automáticamente que la gente pierda la litigiosidad. Cuando hay inflación es como ir con un auto que no tiene limpiaparabrisas y está lloviendo, bajar la inflación es estar viendo hacia donde vamos y cuando uno ve adonde va, puede acelerar y poner los esfuerzos en pos del objetivo planteado.

-¿Están quienes se benefician con la inflación y están aquellos grupos que piden no bajarla?

-Puede ser, pero no creo que haya beneficiados. Pueden haber algunos casos, pero el perjudicado número 1 es el pueblo, también el Gobierno porque se perjudica electoralmente y además es un flagelo. Lo que hay que hacer es sincerarla y después tratar de curarla. Como si fuera una enfermedad, sino la exponemos, no sabemos cuál va a ser el remedio. La situación es más grave psicológica o emocionalmente, que si bien han habido desviaciones, pero si tenemos claro adonde se va la gente, se encolumnaría atrás de eso.

– ¿Usted dice: si tuviéramos claro adonde vamos, cree que creen que el rumbo para algunos es claro y no se dan cuenta que el rumbo es el incorrecto?

-El Gobierno habla de su plan, pero creo que su plan no es su plan. Antes era tener un dólar alto, ahora tener un dólar bajo. Antes era superávit fiscal y balanza de pagos, y hoy estamos con déficit fiscal. Lo que hay que hacer es retomar principios básicos y actuar en consecuencia.

-¿Han caído las operaciones inmobiliarias?

-Yo separaría las operaciones inmobiliarias depende quien sea el vendedor. Si el vendedor es un particular, eso se ha caído, porque quien tiene un inmueble y quiere venderlo en general es o puede ser, para tener un activo que lo cubra de la inflación, de los riesgos, y tradicionalmente en la Argentina ha sido el dólar. Ahí comienza la lucha entre comprador y vendedor en saber cuántos dólares son, el que los tiene no los quiere largar tan fácilmente y el vendedor no está dispuesto en asumir alguna baja importante y ahí es donde se ha trabado el mercado. Allí ha habido una disminución. Ahora el otro tipo de vendedor son los productos nuevos donde los insumos de ese mercado es en pesos, nosotros no vendemos inmuebles para sustituirlos por dólares sino para construir otros inmuebles. El insumo ahí es para pagar los salarios, ladrillos, cemento y todo eso es en pesos, y en eso ha habido una pesificación de ese segmento importante y a los desarrollistas nos sirve. Con respecto al movimiento, ya cuando empezó el problema en noviembre hizo que diciembre fuera un mes malo, y eso que tradicionalmente es un mes bueno. Enero y febrero siempre son meses flojos y marzo de acuerdo al índice de desarrollistas subió un 20 por ciento con una baja pequeña en la venta de departamentos, siempre nuevos y una suba importante en lo que es lotes. En tanto, en abril hubo una baja importante con respecto al mes anterior, y mayo fue un mes atípico ya que durante la primera quincena fue el movimiento del dólar marginal y eso generalmente por más que sea un mercado chico impacta negativamente e inmoviliza, así que fue una primera quincena de pobre movimiento, que se vio compensada en la segunda o en los últimos días del mes con esto del advenimiento de la pesificación. Esto no solamente depende del tema del dólar, sino también de que se ahuyente este clima de falta de certezas que se ha generado por la falta de un rumbo.

-Más allá del tema del dólar, ¿La nueva gestión municipal está autorizando nuevos emprendimientos?

-Lógicamente todo cambio implica un período de asentamiento de la nueva gestión. Hay buenas decisiones y estamos en un diálogo muy franco. Si hemos tenido diferencias, la verdad es que se han solucionado con franqueza. Sabemos que no es fácil cambiar las cosas de un día para el otro pero hay por lo menos un buen rumbo.

-¿Con la Provincia, como es el trato?

-Con la Provincia excelente. A nosotros como desarrollistas nos afectan los problemas tanto de la Ciudad como de la Provincia, como la luz y las cloacas son temas que compartimos. Conociendo las limitaciones que hay, hemos podido plantearlas con franqueza y estamos trabajando ambas partes en tratar de mejorarlo. Tenemos una relación excelente con todos los ministros y cuando hubo un problema hubo una solución.

-Usted construye ciudades dentro de ciudades, ¿Qué le cambiaría a la ciudad grande?

-Los problemas de la Ciudad son muchos y vienen de vieja data. El tema cloacas es un tema muy serio, muy grave. El tránsito hay que acomodarlo y venimos de unos años de mucho desorden. Los vendedores ambulantes y una cantidad de inconvenientes que son de fácil solución y que por distintas cuestiones se iban posponiendo los resultados. Pero sabemos que el Gobierno municipal está haciendo un esfuerzo, que no va a alcanzar para dar solución, pero se ven actitudes de querer pensar después de unos años, como el “Plan Director”, que fue pensado por otros, pero acá se constituyeron los actores y se le está dando la participación a todos. Y se están dando los primeros pasos para sentarse en una mesa donde sepamos hacia donde vamos a ir y que ciudad queremos.

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