sábado , 17 de agosto, 2019

Marcelo Polakoff, rabino de la Comunidad Judía en Córdoba: “Me parece fundamental que el Estado sea laico, pero que no sea antirreligioso”

(Especial para INC por Nacho Cadario)

Sin lugar a dudas la designación del cardenal Jorge Mario Bergoglio como papa fue una sorpresa para muchos. Para la gente, para los políticos y también para los miembros de otras religiones, en especial para los judíos que habitan la República Argentina. Ellos saben de las convicciones de Bergoglio y de lo que fue en el diálogo interreligioso. En Córdoba, el rabino Marcelo Polakoff ve con buenos ojos esta elección y sostiene que es algo muy bueno para la Argentina aunque son concientes de que el efecto es solamente momentáneo, pero desearía que sea a largo plazo. Asimismo entiende que en un país como éste la religión debe estar separada del Estado, pero no a niveles de confrontación como lo supo haber, no con los católicos, sino con todas las religiones. 

-¿Cómo ve lo que ocurrió con el papa Francisco quien hasta hace unos días era el cardenal Bergoglio? 

-No sería muy original si dijera que fue una sorpresa, para todos nosotros por supuesto muy grata. En principio, como argentinos tener un argentino como Papa realmente es histórico. En segunda instancia, te diría como rabino, como miembro de la comunidad judía y conociéndolo al cardenal Bergoglio, sabemos de su interés y convicción profunda en términos interreligiosos que indudablemente va a fomentar en niveles, calculo no vistos anteriormente, supongo que será en los niveles que se llegó en la época de Juan Pablo II. Te diría que también como un ferviente defensor permanente protagonista del diálogo interreligioso, desde mi parte ver al monseñor Bergoglio frente a la Iglesia me parece que le va a hacer bárbaro a la Iglesia. 

-En torno a la gente y a este renacer de la fe del argentino, ¿Cree que es momentáneo o a largo plazo?

-En general yo desconfío de lo que sería el sostenimiento de las ideas centrales ya sean vinculadas a la fe o a otra cuestión. Yo desconfío de que se sostengan por eventos muy espectaculares, tipo hollywoodenses, me parece que la fe se construye desde lo cotidiano. Por supuesto que este tipo de noticias la refuerzan pero me parece que el efecto no necesariamente es duradero. A veces estos grandes acontecimientos producen emoción, conmoción y a veces apegos a las cuestiones fuertes, pero es muy efímero por lo general. Sin embargo, al mismo tiempo Bergoglio entiende muy bien este tipo de fenómenos y calculo que va a proceder a lo cotidiano de la misma manera que lo ha hecho en este momento, digamos de fulgor, y calculo que en ese sentido va a haber un florecimiento más fuerte de la fe, que creo que nunca se haya perdido en general en la Iglesia católica y en general en la Argentina. 

-¿Cree que a la gente le hacía falta creer en algo ante tanto descreimiento? 

-¿A quién no le hace falta eso? Evidentemente cualquier tipo de noticia que a uno lo mueva a conductas y a pensamientos y a ideas positivas siempre debe ser bienvenido por todos.

-Sea cual fuere la religión, ¿Cree que va a cambiar en algo la relación Estado – Religión en el País?

-Ojalá. La verdad es que yo soy un ferviente defensor de la separación entre Iglesia y Estado, a todo nivel. Sin embargo, me parece fundamental que el Estado sea laico, pero que no sea antirreligioso, porque una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Me parece que la religión en sus diferentes vertientes puede aportar mucho a la cultura del Estado, a la moral del Estado, al sostenimiento también de las instituciones del Estado, y creo que debe ser aprovechado eso y cuando los vínculos entre Estado y religión no son buenos eso no le hace bien, ni al Estado ni a la religión. Me parece que fomentar los vínculos, que espero que también suceda con este empuje que nos da un papa argentino también sea positivo para nuestro País. 

-¿Estábamos por el camino de ser un Estado antirreligioso?

-No, tampoco es para tanto. Pero evidentemente hubo algunos chisporroteos que será mejor sobreponerse a ellos con diálogo. Acá el tema es cuando se corta el diálogo, no solamente en religión sino en general. Vos sabés que cuando el diálogo se suprime en mayor o menor medida es la violencia, y la verdad es que hay que apostar por el diálogo. Ya sé que a veces es más largo, más aburrido , más tedioso, pero el resultado a mediano y largo plazo es mucho mejor, y nosotros muchas veces estamos como preocupados por el corto plazo y en aras de éxito a corto plazo perdemos de vista de que termina construyendo un país, una sociedad no es lo que sucede mañana sino lo que va sucediendo en partes más grandes de los lapsos temporales. 

-Habló de la falta de diálogo, ¿Los judíos fueron víctimas de la falta de diálogo en la Argentina? 

-Podría decir que el único episodio que no fue muy dialogado y que se convirtió en una especie de diálogo de sordos, fue el memorándum con Irán con respecto al tema AMIA, que tuvo una resolución muy precipitada, que no fue bien sopesada, que tuvo varias anomalías, y dentro de esas anomalías me parece que faltó mucho diálogo, y lamentablemente me parece que la votación en el Congreso y este memorándum, en general tiendo a pensar que no va a traer buenas noticias, ojalá me equivoque, y ojalá la mayoría en el Congreso tenga razón y la respetaremos como corresponde.

-¿A qué se refiere con no tener buenas noticias?

-Me parece que este camino que se ha elegido no es el que va ayudar a encaminar la causa.

-¿Cree que el efecto Bergoglio, el efecto Francisco, haga reveer alguna decisión?

 –Ojalá ¿Por qué no? 

-¿Qué sensación le dio ver una campaña como la que se instaló en contra de Bergoglio?

-Impotencia, me parece que no sé a donde se quiso llegar con eso, creo que a ningún lado, como pasó. Los que sabemos cómo es Bergoglio en ningún momento íbamos a creer lo que se decía o se trataba de fomentar.

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