miércoles , 16 de octubre, 2019

Julio Suárez, jefe de la Policía: “Hoy la gente tiene otra visión de la Policía”

(Especial para INC por Nacho Cadario)

Hace seis meses, Córdoba vivía tal vez los momentos más difíciles de su historia. Una huelga policial dejaba las calles a la buena del destino y librada al azar de que cualquier cosa podía pasar. Saqueos, robos y descontrol fueron las palabras más utilizadas en esos días. Pareciera que fue hace años, pero sólo pasaron seis meses. La Policía, su cúpula de aquel entonces fue la responsable según las autoridades del Gobierno.

El golpe de timón se dio y la directiva del gobernador José Manuel de la Sota fue que esta institución debía ganarse nuevamente la confianza de los ciudadanos. Hoy, con cúpula nueva, dicen que se está logrando y que la gente tiene otra imagen de la Policía.

-Hace seis meses que asumió, pasaron seis meses del fatídico diciembre ¿Qué balance hace?

-Estamos muy contentos con el equipo de trabajo. Tuvimos que revertir una situación muy difícil, la institución el año pasado vivió el peor momento de la historia de la Policía, nos tocó asumir en el peor momento. No tengo dudas de que fueron momentos muy difíciles, y por eso la idea de cambiar la historia sabiendo que era difícil, pero también estábamos convencidos de que lo podíamos lograr sabiendo que hay muy buenos policías. Hay gente que quiere revertir la historia y lo vamos a lograr. Las cosas que estamos haciendo es darle tranquilidad a la gente, estamos trabajando todos los días y vamos a seguir con la persecución del delito y con una tarea preventiva importante, haciendo una policía proactiva, una policía que se anticipe al delito. Necesitamos de una vez por todas que la prevención del delito sea el secreto del éxito en nuestro trabajo, cuando vamos detrás del delito o de los delincuentes ya es tarde, porque el daño que hizo el delincuente es irreparable. Se pueden recuperar las cosas robadas, pero nunca la tranquilidad y los traumas que siente la gente cuando la vulneraron. Los policías deben saber que nosotros somos la última línea de defensa que hay, cuando van a cometer un delito y hay un policía los delincuentes se van o van contra el efectivo.

-¿Qué objetivos se cumplieron y cuáles no? 

-Por ejemplo, hemos bajado muchísimo los índices delictuales de los cuatro delitos prevenibles de oficio que son el robo calificado, el robo a mano armada, los hurtos en la vía pública, los domiciliarios y el robo de automotores. Nosotros hemos bajado sensiblemente y mucho más de lo que pensábamos bajarlo, solamente teniendo en claro la misión.

-¿Se redujo el uso del teléfono celular en los efectivos? 

-Es algo que hay que seguir intensificando. Cuando tomamos la medida sabíamos que tenemos muchos policías jovencitos y hay que explicarles varias veces las cosas y te preguntan los por qué de las cosas. Antes se decía no y era no, hoy te preguntan por qué no lo pueden usar y les explicamos por qué no tenían que usar el teléfono celular, que es solamente para que no corra riesgo su vida y la de los demás. Si están desatentos con el teléfono lo van a asaltar y lo van a matar. De hecho hubo algunos hechos delictivos que sufrieron los policías cuando estaban desatentos con el teléfono celular. Esto lo han comprendido y seguimos trabajando porque nuestros policías son muy inteligentes, no hay que subestimarlos. Lo peor que pudimos hacer hace mucho tiempo fue subestimar a los policías de menor rango y necesitan ser escuchados. Y en esto estamos trabajando, los jefes deben entender que su función es guiar, educar y dar precisiones de las misiones, no quiero controles quiero acompañamientos.

-Dijo que iba a purgar la fuerza, que iba a sacar a los malos hombres, ¿Hizo eso? 

-Sí, hemos sacado muchos policías y vamos a seguir trabajando en este tema. Trabajamos a diario con el Tribunal de Conducta Policial y el área de Recursos Humanos para saber todas las causas que están abiertas en contra de los policías y todas las denuncias que ingresan diariamente para saber determinar cuáles son las leves, graves y gravísimas para tomar participación y saber dónde estoy parado. También estamos en contacto con quienes manejan los adicionales para que el policía que los realiza también pueda realizar su tarea como policía por la cual le paga la provincia. No queremos que se excedan en los adicionales porque se supone que hay un límite de adicionales, el resto es lo que le paga la gente cuando les pagan los sueldos, si superamos ese límite no queda horario de trabajar para la provincia. En ese sentido estamos trabajando para clarificar el tema.

-¿Cómo cree que ve la sociedad al policía, se ha reconciliado? 

-No creo que se haya reconciliado totalmente, pero sí hoy la gente tiene otra visión de la Policía. Sé que hay gente que no nos quiere y sé que hay gente que está enojada y tienen razón, pero hay que seguir trabajando y demostrándole a la gente e intentando por todas las formas posibles para que la gente vuelva a creer en nosotros, porque valemos la pena y la institución policial vale la pena.

-¿La lucha es contra las motos, cómo cree que ve la gente los constantes controles a las motos? 

-Yo le digo a los motoqueros que si tienen todos sus papeles en regla y a la gente honesta que no se fastidien, pero en general la gente quiere que controlemos y a los que no les gusta es porque tienen algo que esconder, y lo vamos a seguir haciendo porque la prioridad es la gente. La gente no puede vivir más con miedo, tiene que vivir tranquila, salir a la calle, a la vereda, a tomar mate a las plazas y no encontrarse con los delincuentes que le hagan la vida imposible, por eso estamos trabajando mucho para que la Policía vuelva a ganar estos espacios para que la comunidad vuelva a estar tranquila. La familia debe estar tranquila.

-Habló de familia, ¿Cómo es el Comisario General Julio Cesar Suárez cuando solamente es Julio Suárez? 

-La verdad es que yo soy un tipo muy familiero, amo mi familia. Tengo mi mujer que está muy lejos en Villa Rumipal donde yo vivo y nos vemos muy pocas horas porque me voy el sábado a la tarde acá, y vuelvo el domingo a la noche. Algunas veces viene ella. Tengo mis dos hijos en Córdoba, mi hija que es abogada y tiene 27 años y mi hijo que está estudiando. Los veo poco pero el tiempo que estoy con ellos trato de aprovecharlos.

-¿Le recriminan que trabaja mucho? 

-Mi hijo sí. Mi hija no tanto porque está grande, pero Diego sí. Y mi mujer es la que les hace entender por qué yo no estoy tanto tiempo en casa, le digo que me espere que voy a volver. Uno trata de que entiendan, y debe entender que su padre tiene una gran misión y que quiere irse por la puerta grande de la Policía.

-¿Por qué dice irse? 

-Porque los ciclos se cumplen y en algún momento me tendré que ir. Los policías debemos prepararnos para irnos en cualquier momento. El que crea que es dueño del poder por siempre está equivocado.

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