sábado , 19 de octubre, 2019

Carlos Alessandri, legislador de UPC: “En el país hay muchos que no hablan porque tienen miedo”

(Especial para INC por Nacho Cadario)

La pelea con la Nación parece no tener fin y cada vez más la frase “Peleamos por Córdoba, no por pelear” queda más alejada de la realidad. Hoy, cada uno de los actores de la pelea acomodan sus piezas de la mejor forma posible para ganar terreno. Uno de esos terrenos es la Legislatura de Córdoba. Carlos Alessandri acompaña a De la Sota desde aquel julio de 1999 cuando asumió la primera gobernación. Catorce años después continua siendo una pieza fundamental para el armado político de la Provincia y las intensiones del Poder Ejecutivo. Hace un año se atrevía a decir por este mismo medio, cuando nadie lo hacía, que De la Sota era lo mejor que le podía pasar a la Argentina y mostraba las intensiones presidenciables del Gobernador, hoy lo repite y reafirma. Critica a Cristina Kirchner al decir que está mal asesorada, y agrega que esa situación la lleva a equivocarse y no ver los problemas que a diario azotan a los argentinos. Por otro lado, afirma que Córdoba no está sola y que muchos callan por temor a no recibir recursos.

-¿Va a seguir dando resistencia Córdoba en todo sentido en la pelea con la Nación?

-No, lo que Córdoba pretende es ser una provincia como el resto de las demás jurisdicciones provinciales que componen la Nación, que sean respetadas por un gobierno que tendía que contemplar este tipo de situaciones. Decir “resistir” es como si estuviéramos en una guerra y afortunadamente no lo estamos, pero sí creo que hay una gran incomprensión por parte de los que gobiernan la Nación hacia los gobiernos provinciales. Creo que esto se nota en las expresiones que la gente tiene acerca de estas situaciones que la gente no desea. En un país maduro, en un país reflexivo, en un país donde cada uno tiene que cumplir el rol que la sociedad le ha dado, para que se solucionen los problemas que la sociedad moderna presenta en materia de seguridad, en materia de economía, en materia de trabajo, en materia de vivienda, en materia de todos los aspectos que hacen al desenvolvimiento de la vida de los ciudadanos en una sociedad, indudablemente que no se puede perder tiempo en disputas que no tienen ningún tipo de sentido. Creo que el Gobernador de Córdoba ha sido respetuoso de la investidura presidencial, ha esperado pacientemente en este largo año de gestión que tiene de haber sido llamado para consultarlo. Y poder tratar los problemas que Córdoba tiene y no fue así. Yo creo que hoy esta situación perjudica a los cordobeses y estas actitudes perjudican a la Nación, y sería muy bueno que la Nación le pague a Córdoba lo que le debe. 

-Usted dijo la palabra guerra, faltan las armas, ¿No cree que hay una guerra?

-No, yo lo digo en función del planteamiento de la palabra resistencia. No se trata de una guerra, creo que hay un enfrentamiento producto de posiciones que no están bien definidas y a que se deben. Indudablemente que desde el punto de vista semántico sí hay peleas. Peleas con los gremios, con los empresarios, con los industriales, con distintas instituciones que componen la Nación. Afortunadamente hoy se ha concertado algo de política. De que no va a haber incrementos en algunos productos por 60 días, esto es más o menos como tratar de tapar el sol con las manos. La inflación se combate de otra manera, y creo que en un país con 30 años de democracia hay que predicar con el ejemplo en materia de los consensos, de las visiones distintas. Todos tenemos que estar contemplados dentro de un proyecto de Nación, aún con los que no piensan de la misma manera de la que piensan los gobernantes. Hay que respetar todas las opiniones y eso es lo que marca que un país pueda avanzar y salir de una crisis como la que hoy tenemos.

-En el país, ¿Córdoba está sola en esto o las otras provincias se guardan en silencio por temor al poder central?

-Se da un poco de todo. No me gusta que un país y las provincias que lo componen a esta Nación sean tratadas como compartimientos estancos, donde a partir de la discrecionalidad o de la direccionalidad del manejo de los recursos que le son propios a todos los argentinos se puedan cooptar voluntades. Nosotros no nos sentimos solos, nos sentimos muy acompañados por el pueblo de Córdoba y sabemos que en una de esas somos la voz de los que no se animan a plantar la voz hoy, pero que sufren los mismos padecimientos que sufrimos los cordobeses. Hay en el país muchos que no hablan porque tienen miedo, tienen temor de que no les lleguen los recursos y hay otros que hablan porque reciben recursos que le corresponderían a los demás. Es una situación perversa en la que estamos todos involucrados. 

-Hace un año usted decía que De la Sota era lo mejor que le podía pasar al país, ¿Sostiene lo mismo?

-No me cabe ninguna duda de eso. Es uno de los dirigentes que tiene una proyección no solamente nacional, sino que tiene una proyección de interpretación de la realidad regional en la cual la Argentina forma parte. El Mercosur es uno de los elementos más importantes que tiene América Latina para poder despertar, para poder hacer convenios comerciales. Hay una cultura en común, hay una historia en común. Creo que tenemos que estar junto a Brasil encabezando el desarrollo y el bienestar de Latinoamérica. Por eso creo que De la Sota es un gobernante que tiene una visión estratégica de lo que la Argentina y el resto del continente necesitan. 

-¿Qué le diría a Cristina si la tuviera al frente?

-Le diría a la Presidenta que es una mujer inteligente, votada por el pueblo argentino, que muchas veces los entornos o cerrar el círculo de opiniones en negativo para el desenvolvimiento de un gobierno. Creo que con la inteligencia que ella tiene podría plantear las cosas de una forma distinta, de una forma de hacer participar a todo el mundo. Podemos coincidir en una forma y en un proyecto de país, lo que no podemos coincidir es en la forma, en el destrato, las contradicciones, las hipótesis de conflicto permanente. Creer que hay unos que son muy buenos y otros muy malos. O estás conmigo o no estás con nadie, o vamos por todo. Todas esas expresiones le hacen muy mal a la Argentina y a la democracia. Espero que pueda encausar nuevamente el país, a un país donde nuevamente podamos debatir políticas de Estado, donde podamos coincidir en las políticas de Estado. En un país donde haya concordia, consenso, diálogo, donde podamos sacar a miles de argentinos del estado de pobreza, donde podamos combatir la inflación, donde le demos estímulo a los productores para colocar nuestra producción a nivel nacional. Creo que esas son las cosas importantes. Saber ver la realidad es saber gobernar, encerrarse no conduce a nada.

Enumeró una serie de problemas, ¿Cree que para la Presidenta son problemas? 

-Son los problemas que cotidianamente los argentinos nos desayunamos, con los que nos tenemos que enfrentar permanentemente y son los temas que están en discusión con la sociedad, y cuando se está en el poder hay que tener las herramientas idóneas para poder corregirlas.

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