lunes , 19 de agosto, 2019

Validan todas las pruebas del Caso Ciccone

La Sala IV de la Cámara de Casación Penal no hizo lugar a las nulidades planteadas por Alejandro Vandenbroele, sospechado de ser el testaferro de Boudou.

La Sala IV de la Cámara de Casación Penal no hizo lugar por voto unánime a las nulidades planteadas por Alejandro Vandenbroele, quien está sospechado de ser el testaferro del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou.

La justicia investiga una maniobra sospechosa por la cual una empresa ignota, sin antecedentes, se quedó con la Ciccone Calcográfica, la máquina de hacer billetes. Esa empresa fue regenteada por Alejandro Vandenbroele, un abogado sin recursos financieros, pero conocido del mejor amigo de Boudou, José María Núñez Carmona.

Si bien Boudou niega conocer a Vandenbroele, el abogado vivió en un departamento que el vicepresidente tiene en el edificio Madero Center del lujoso barrio de Puerto Madero. El argumento es que el vicepresidente le alquiló el departamento a un amigo de Vandenbroele quien no ha estado en la Argentina en los últimos años, aunque esta hipótesis no se pudo demostrar ya que el contrato nunca apareció.

En tanto, la mujer del abogado, Laura Muñoz, declaró ante los medios que su marido trabajaba para Boudou, lo que dio origen a la investigación judicial con Boudou imputado por negociaciones incompatibles con la función pública. Se lo acusa de, cuando era ministro de Economía, haber intervenido ante la AFIP para que la empresa The Old Fund recibiera un plan de facilidades de pago de la deuda impositiva que tenía Ciccone.

Primero fue Lijo y luego la Sala I de la Cámara Federal los que convalidaron las pruebas existentes hasta el momento, y ahora Vandenbroele fue en queja ante la Casación. En junio pasado los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos abrieron la posibilidad de revisar el caso y expedirse, mientras que el tercer juez, Juan Geminiani, rechazó directamente el recurso.

El fiscal de Casación Javier de Luca dictaminó el 30 de agosto pasado en contra de los recursos de Boudou y Vandenbroele y sostuvo que el Caso Ciccone era conocido antes de la declaración de Muñoz.

A partir del dictamen de De Luca comenzaron a correr los plazos para que los jueces resolvieran. El primero en votar fue el juez Hornos quien votó en contra de la nulidad. El segundo fue Geminiani y el tercero fue Borinsky, quien hizo un desmenuzado análisis de las pruebas que existen en el expediente. Los tres votaron por el rechazo del planteo de la nulidad. Entonces validaron el testimonio de Muñoz, que había señalado que Vandenbroele hacía negocios para Boudou, el allanamiento que se hizo en la casa de la mujer y el inicio de la causa.

En aquel allanamiento del años 2012 la Justicia incautó dos computadoras, una era la que usaba Vandenbroele. A partir de la validación de las pruebas, el juez Lijo podrá abrir los discos rígidos de las computadoras y ver si allí hay información importante para determinar o desestimar que la compra de Ciccone fue un negocio de Boudou y su círculo de conocidos.

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