lunes , 22 de julio, 2019

Tras el paro general, Rajoy aprobará el presupuesto 2012

El gobierno de Mariano Rajoy aprobará el presupuesto de 2012, que contiene el mayor ajuste de la democracia, tras la huelga general que sacó a la calle a cientos de miles de personas en toda España en rechazo de su reforma laboral de corte neoliberal.

El proyecto de ley, que será debatido a partir del martes en el Congreso, incluye una reducción del gasto público, la eliminación de las deducciones en el impuesto a sociedades y, posiblemente, una suba temporal del IVA en algunos bienes y servicios, según la prensa española.

El presidente del gobierno adelantó que los ministerios gastarán un 15% menos que el año pasado. Además, los sueldos de los empleados públicos quedarán congelados. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró que los presupuestos que aprueba este viernes el gobierno serán “austeros” “convencerán al eurogrupo”.

“España va a dejar de ser un problema, especialmente para los españoles, pero también para la propia Unión”, remarcó De Guindos a la entrada del Eurogrupo que se reúne en Copenhague para examinar el presupuesto español.

El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, afirmó por su parte que “España está en una situación muy difícil”, por lo que instó al gobierno de Rajoy a proseguir con los ajustes presupuestarios y las reformas estructurales. La Unión Europea (UE) exigió a España una reducción para este año del déficit del actual 8,5% al 5,3% del PIB, lo que se traduce en un recorte de 35.000 millones de euros.

Sin embargo, el Ejecutivo español prevé una contracción del 1,7% del PIB y un aumento del desempleo hasta el 24,3% de la población activa en 2012. En este escenario de recesión, la cifra total del ajuste a los 37.900 millones de euros.

Desde que asumió el poder en diciembre de 2011, Rajoy aprobó un tijeretazo de 15.000 millones de euros, en torno a un 1,5% del PIB, a través de un recorte directo del presupuesto público de casi 9.000 millones de euros y un aumento de impuestos con el que espera recaudar 6.000 millones de euros. También aprobó una reforma laboral calcada de las recetas fondomonetaristas, que abarata y facilita el despido y abre la puerta a bajadas masivas de salarios de forma unilateral, con el argumento de que la flexibilidad incentivará la contratación. Pero ninguna de estas medidas consiguieron aún frenar la escalada del desempleo –aunque el gobierno espera que la reforma laboral tenga efecto en el mediano plazo- y el deterioro de la situación económica.

La reforma laboral y los ajustes fueron rechazados el jueves masivamente en las calles de toda España como colofón de la primera huelga general convocada por las dos grandes centrales obreras del país, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), contra el gobierno de Rajoy.

El día después de esa medida de fuerza, los líderes de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, reiteraron a Rajoy que el gobierno debe “corregir la reforma laboral en profundidad”. Los dirigentes sindicales dieron al gobierno plazo para negociar hasta el 1 de mayo, fecha en la que podrían anunciar una nueva huelga general, según declararon a la emisora Cadena Ser.

El Ejecutivo español, por su parte, dejó claro que los pilares de la reforma no se tocarán. Sin embargo, los episodios violentos que tuvieron lugar en Barcelona durante la jornada de huelga pusieron de manifiesto que el deterioro del clima social es cada vez mayor.

 

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