miércoles , 23 de octubre, 2019

Según la UCA, 1 de cada 3 niños del conurbano bonaerense sufre hambre

El informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina advirtió que un tercio de los menores del país sufren el déficit de alimentos y de acceso al agua de red.

Uno de cada tres niños del Conurbano bonaerense tiene problemas para acceder al agua potable y a alimentos que brinden los nutrientes indispensables, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) para la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Guido Lorenzino.

El informe llamado “Agua segura y alimentación, derechos pendientes de ser garantizados” describe la evolución de diversos indicadores que representan la situación de los niños, niñas y adolescentes (NNyA) de la Argentina y en el Gran Buenos Aires en relación a sus derechos al acceso al agua segura y a la alimentación.

El estudio revela que la Inseguridad Alimentaria Severa (IAS), junto con la cobertura de alimentación gratuita, crecieron considerablemente entre 2017 y 2018, tanto para el total a nivel país urbano como en el Conurbano bonaerense.

En este sentido, la IAS pasó de 9,6 por ciento a 13por ciento en el total de la Argentina, en tanto que en Provincia escaló de 11,6por ciento a 17,4por ciento en 12 meses.

Asimismo, la Inseguridad Alimentaria Total (IAT), referida a la reducción de la dieta de alimentos en los últimos 12 meses por problemas económicos, subió del 21,7por ciento en 2017 al 29,3por ciento el año pasado a nivel nacional, mientras que en el Conurbano, trepó de 26,7por ciento a 35,8por ciento.

Por otra parte, la UCA precisó que la asistencia alimentaria directa y gratuita es mayor en GBA que en el promedio del país, aunque en el Conurbano 4 de cada 10 jóvenes con IAS no reciben ningún tipo de asistencia alimentaria. Los principales beneficiarios de la ayuda directa son los niños en edad de escolarización primaria, mientras que disminuye abruptamente para los niños de edad preescolar y para los adolescentes.

Al respecto, Lorenzino explicó que “la falta de acceso a los alimentos o que los niños no tengan una nutrición elemental para desarrollarse es tal vez el mayor problema que enfrenta la sociedad. Además, es la gran deuda del sistema político, que no ha podido generar mecanismos que eliminen esta problemática que pone en jaque sobre todo a la población más vulnerable. Por lo tanto, es necesario el diseño y la ejecución de medidas que tengan en cuenta cómo impacta esta situación para llevar adelante programas a corto y largo plazo que permitan revertir este panorama”.

En cuanto al acceso al agua de red, el mismo no alcanza al 14 por ciento de los hogares de la Argentina urbana y al 18por ciento de los niños, niñas y adolescentes. Esos niveles casi se duplican cuando se trata de los hogares y los NNyA del conurbano bonaerense (27% y 32%, respectivamente).

Este déficit afecta con mayor fuerza a los NNyA de los estratos sociales muy bajos (43,1%) y bajos (38,7%), que viven en condiciones de pobreza (38,9%) e indigencia (40,2%), y en aquellos que residen en villas de emergencia o en asentamientos o barrios informales (50,3%).

“Estos datos nos muestran que existen graves problemas en el conurbano para acceder al agua potable, lo que se agrava al poner la atención en las poblaciones más vulnerables. A la hora de pensar una solución, es necesario proyectar una política de Estado a gran escala y sostenida en el tiempo”, sostuvo Lorenzino.

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