miércoles , 21 de agosto, 2019

Rousseff propuso un plebiscito para convocar a una constituyente

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, propuso ayer a gobernadores y alcaldes un “gran pacto nacional” de cinco ejes, que incluye el llamado a una asamblea constituyente para que realice una profunda reforma política.

La propuesta que realizó la mandataria fue en respuesta a las protestas callejeras masivas que se registran en el país desde hace dos semanas y que ayer dejaron dos nuevos muertos.

Lo hizo durante una reunión -transmitida en vivo por la televisora estatal NBR- con los gobernadores de los 27 estados y alcaldes de 26 capitales provinciales, y tras haber recibido más temprano a dirigentes del Movimiento Passe Livre (MPL), organizador de las primeras protestas.

La mandataria propuso a sus interlocutores acordar sobre “la construcción de una amplia reforma política que amplíe los horizontes de la ciudadanía”, una iniciativa que, dijo, en las últimas décadas “entró y salió más de una vez de la agenda política nacional”.

Sugirió el llamado a un plebiscito “que autorice un proceso constituyente específico para la reforma política” y aseguró que “Brasil está maduro para avanzar y dejó claro que no quiere estar parado en donde está”, informaron las agencias noticiosas ABR, ANSA, DPA y EFE.

En ese contexto, la jefa del Estado sostuvo que debe reforzarse el carácter prioritario del combate a la corrupción y advirtió que impulsará tanto su configuración como “delito gravísimo” como el establecimiento de penas más severas.

Otro de los acuerdos que planteó a gobernadores y alcaldes es el de mantener “responsabilidad fiscal para garantizar la estabilidad económica y el control de la inflación”, lo que cobra una “dimensión especialmente importante en el momento actual, en que la prolongada crisis castiga a todas las naciones”.

Asimismo, Rousseff señaló entre los ejes del pacto a la salud, materia en la que pidió “acelerar las inversiones” previstas y ratificó su intención de contratar médicos extranjeros, iniciativa que, aceptó, deberá enfrentar “un debate democrático” dada la resistencia de los colegios profesionales.

“No es una medida hostil a los médicos brasileños sino una acción de emergencia, teniendo en cuenta la dificultad para encontrar médicos que puedan cubrir vacantes en zonas alejadas de las ciudades o en periferias de los centros urbanos”, explicó.

En el cuarto punto del pacto, la mandataria propuso “avanzar más rápido” en la construcción de subtes, trenes y otros medios de transporte; anunció su disposición a eliminar impuestos federales al combustible usado por los colectivos y la electricidad que consumen trenes y subtes, e invitó a gobernadores y alcaldes a analizar otras posibles desgravaciones.

El transporte público fue el motivo de las primeras protestas organizadas por MPL hace dos semanas, entonces exclusivamente en San Pablo y bajo el reclamo de que se derogara un aumento dispuesto sobre las tarifas de colectivos, trenes y subtes.

En el último capítulo del pacto, referido a la educación, Rousseff reiteró su propósito de asignar al sector el ciento por ciento de las regalías que generen las reservas de petróleo halladas en aguas profundas del océano Atlántico.

“Si aprovechamos el curso de la energía, podremos hacer más rápido muchas cosas; debemos aprovechar esta fuerza para hacer más por nuestro país”, dijo la presidenta, que reiteró su aval a las manifestaciones pacíficas y su rechazo a la violencia y el desorden.

Poco antes de reunirse con los gobernadores y alcaldes, Rousseff recibió a dirigentes de MPL y rechazó la iniciativa de esta organización sobre “tarifa cero” para colectivos, trenes y subterráneos.

“Ella entendió nuestra propuesta de tarifa cero como una necesidad de la población, pero nos dijo que es inviable”, relató la dirigente Mayara Vivian, quien no obstante sostuvo que “si hay dinero para estadios y para el mundial de fútbol, hay para la tarifa cero”.

Mientras tanto, ayer hubo nuevas protestas en varias ciudades y en algunas de ellas se registraron disturbios.

El caso más grave ocurrió en Luiziana, municipio del estado Goiás, próximo a Brasilia, donde dos mujeres que participaban de una concentración murieron atropelladas por un auto cuyo conductor intentaba alejarse del bloqueo montado en una avenida por los manifestantes.

De ese modo aumentaron a cuatro las víctimas fatales -tres de ellas, atropelladas por vehículos- de las manifestaciones callejeras que en las últimas dos semanas convocaron a casi dos millones de personas en 438 ciudades brasileñas, según datos oficiales.

(Fuente: Télam)

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