lunes , 9 de diciembre, 2019

Ricardo Fonseca salió hablar de prevención para evitar tragedias

El legislador del Frente Cívico dijo que el primer interrogante es adónde fueron a parar los $ 20 millones que faltan de una recaudación cash, que se paga en cada factura de la EPEC.

De esa cifra, $ 41,1 millones se comprometieron $ 33,7 millones. O sea, $ 7,4 millones que lo presupuestado y se pagaron $ 27 millones de pesos; en concreto $ 6.7 millones menos de lo comprometido.

Si a esto le sumamos los $ 20 millones entre lo recaudado y presupuesto hay una cifra de $ 26,7 millones de la que no se tiene idea su destino. El año 2013 no ofrece variantes sobre la utilización de los fondos.

En el primer trimestre sobre un presupuesto aproximado para todo el año de $ 57 millones la recaudación entre enero y marzo fue de $ 13,9 millones y solo comprometieron $ 3,8 millones y pagaron $ 869,3 mil.

Es decir, $ 13,1 millones quedaron pendientes de rendición. En este período ya se conocían, a través de observadores meteorológicos, las condiciones climáticas comprometidas por sequía y f alta de precipitaciones pluviales.

También de los reclamos de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia sobre la falta de insumos, herramientas, móviles y pagos al personal –en particular a los agentes preventores en tragedias que recorren las sierras para tal fin-.

Recién en el segundo trimestre y sobre una recaudación de $ 28,3 millones se comprometieron, “de apuro” –no se conoce si por licitación o contratación directa que no es lo mismo-, 27,8 millones y se pagaron $ 13,3 millones.

Es decir que quedaron pendientes –reitero que es dinero cash- $ 14,5 millones.

No se trata de confrontar en momentos donde la ciudadanía permanece perpleja por los acontecimientos todavía no esclarecidos en cuanto a su origen.

Pero sí resulta imprescindible dar cuenta a la sociedad de cómo, cuándo y en qué se utilizan los fondos y dónde debieran estar –desconocidos por ahora- los remanentes de esa recaudación.

El gobierno, además de prevenir todo este tipo de hechos o invertir adecuadamente- debe dar cuenta de la transparencia que se reclama en forma permanente y que además de hacer caso omiso ha conformado una Política de Estado del silencio y el ocultamiento. Los desastres se pueden evitar o, al menos, reducir el impacto.

(Fuente: SRT)

 

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