viernes , 23 de agosto, 2019

Revés para Boudou en la causa ex Ciccone

Con un fallo unánime cargado de duros cuestionamientos, la Cámara Nacional de Casación Penal confirmó ayer la validez de la investigación abierta por el caso Cicconecontra el vicepresidente Amado Boudou; su socio José María Núñez Carmona, y su presunto testaferro, Alejandro Vandenbroele.
El máximo tribunal penal del país tomó esa decisión en un momento singular. Llegó cuando Boudou vive su período de mayor exposición pública por estar a cargo de la presidencia por los problemas de salud que mantienen en reposo absoluto a Cristina Fernández de Kirchner desde hace cuatro semanas.
Para eso, la Sala IV de la Casación rechazó con los votos de sus tres miembros los argumentos jurídicos de Vandenbroele, con los que buscaba nulificar varias medidas de prueba, pero que terminaron por resultarle contraproducentes. Se topó con duras críticas por las prácticas “dilatorias” de su defensa, al decir de la Casación, con el aparente único fin de retrasar el avance de la pesquisa penal.
Los camaristas Gustavo Hornos, Juan Carlos Gemignani y Mariano Borinsky rechazaron, en particular, el pedido de nulidad del testimonio de la ex esposa de Vandenbroele, Laura Muñoz, así como el allanamiento de su vivienda matrimonial en Mendoza, donde se secuestró material que podría resultar valioso, incluidas dos computadoras cuyo contenido aún no fue peritado.
El voto de uno de los miembros de la Sala IV de la Casación, Gemignani, fue el más contundente. Tras recordar las amenazas que sufrió Muñoz durante los últimos años, solicitó al juez federal del caso Ciccone, Ariel Lijo, que les otorgue la máxima protección posible a ella y a sus hijos. Según Gemignani, Muñoz puede encontrarse en serio riesgo tras declarar sobre “un grupo que, en consideración del cargo público ostentado por uno de sus integrantes [en alusión a Boudou], podía razonablemente asignársele una capacidad operativa de significativa trascendencia” para lastimarla.
El testimonio de Muñoz que buscó anular Vandenbroele incluye frases que el abogado monotributista consideraba funcionales a la fiscalía, como “Alejandro se encargaba de los negocios de Boudou”.
Al frente hoy del Ejecutivo, Boudou era ministro de Economía cuando ocurrieron los hechos que se investigan, entre 2010 y 2011. Como tal, habría cometido supuestas negociaciones incompatibles con su cargo para favorecer la resurrección de la ex Ciccone Calcográfica cuando el misterioso fondo The Old Fund ya había tomado el control de la imprenta con Vandenbroele como presidente.
El fallo de la Casación era esperado desde hacía semanas en los tribunales de Comodoro Py. Los investigadores consideraban que un fallo a favor de Vandenbroele -y por extensión, de Boudou y de Núñez Carmona- podía afectar la fortaleza de la pesquisa o derrumbar amplios tramos del expediente por efecto dominó. Pero no fue así.
El primer espaldarazo para la causa -y para la labor del entonces fiscal instructor, Carlos Rívolo, luego desplazado de la pesquisa- llegó con el dictamen del fiscal de Casación, Javier de Luca, miembro de la agrupación filokirchnerista Justicia Legítima. En su rol de “garante de la legalidad” sostuvo que no podía prosperar la apelación de Vandenbroele.
Entre los camaristas, el primer voto quedó por sorteo en manos de Hornos, quien recordó el fallo “Buassi” como precedente para sostener la validez del testimonio de Muñoz. En aquel caso, una madre había alertado a la policía sobre un posible delito cometido en su vivienda, lo que terminó en el arresto y la condena de su hijo por un asesinato, pero aun así se sostuvo la validez del inicio de la causa.
Para Hornos, a ese precedente se sumó que al momento de declarar en la causa, Muñoz y Vandenbroele ya habían protagonizado varios “eventos disruptivos de la relación de confianza” propia de un matrimonio, lo que a su vez quitaba “entidad” a la prohibición legal de declarar en contra del cónyuge.
Gemignani ahondó en esa senda: “La pregunta reza, en buen romance, si para que exista matrimonio, ¿resulta suficiente con la pervivencia formal del contrato nupcial? ¿O debe verificarse entre los cónyuges la existencia de una verdadera comunidad de asistencia, apoyo y colaboración mutua?”. La respuesta la brindó el propio Gemignani, al recordar que al declarar en el expediente, el vínculo real era ya inexistente entre Vandenbroele y Muñoz, quien ya había denunciado amenazas, agresiones y distintos episodios conducentes al divorcio.
Último en votar y con el resultado ya definido, Borinsky sostuvo que Vandenbroele no demostró qué perjuicio concreto le podía generar el allanamiento de su casa de Mendoza -por ejemplo, si se analizan las computadoras secuestradas-, lo que a su vez tampoco podrá reclamar más adelante, sobre la base del principio de que las partes no pueden alegar en el futuro su propia torpeza para defenderse.
Con la investigación revalidada por el máximo tribunal penal del país, el juez federal Ariel Lijo puede avanzar ahora con varias medidas de prueba pendientes. Entre otras, el entrecruzamiento de las llamadas que habrían protagonizado el vicepresidente Amado Boudou, su socio José María Núñez Carmona, distintos funcionarios de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y Alejandro Vandenbroele durante los días que resultaron cruciales para la resurrección de la ex Ciccone Calcográfica, que fue rebautizada como Compañía de Valores Sudamericana.
El fallo de la Cámara también allana el camino para convocar a nuevos testigos a declarar antes de fin de año. Así, en 2014, el juez Lijo podría iniciar la ronda de las declaraciones indagatorias.

(Fuente: La Nación)

 

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