lunes , 19 de agosto, 2019

Reportaje especial: Cooperativa de Carreros La Esperanza denuncia que son discriminados y criminalizados por su trabajo

La semana pasada, un grupo de proteccionistas liderados por la Fundación Sin Estribos anunció que comenzaron a recolectar firmas contra la utilización de caballos en la ciudad como herramienta de trabajo. Con el apoyo de la Sala de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Córdoba esperan juntar 10 mil firmas.

La fundación Sin Estribo se ha constituido en querellante en 50 causas que existen en los tribunales de Córdoba. Incluso hace unos días, se elevó a juicio una de las causas que lleva el fiscal Alejandro Moyano, por aplicación de la Ley Sarmiento en la ciudad de Córdoba.

Esta iniciativa, enfrenta a estos proteccionistas con los carreros quienes en varias oportunidades denuncian ser discriminados y criminalizados mientras ellos piden trabajar en libertad con su única fuente de ingreso que es la recolección de residuos con sus carros. Ayer, la Cooperativa de Carreros La Esperanza se movilizó, una vez más, por las calles del centro de la Ciudad bajo el lema: “Basta de Criminalización, exigimos políticas públicas inclusivas”.

Ante esta iniciativa, Informes y Noticias Córdoba entrevistó al abogado de la Cooperativa de Carreros La Esperanza, Sergio Job, quienes vienen pronunciándose públicamente contra el accionar de la Fundación Sin Estribos.

-¿Qué piensan ustedes acerca de la junta de firmas de Sin Estribos?

-Desde la Cooperativa de Carreros La Esperanza, estamos absolutamente convencidos que el prohibicionismo no soluciona nada. Ni va a dejar de haber carros porque los prohíban, ni mucho menos se va a poder solucionar la situación de empobrecimiento a que están condenados los carreros y sus familias. Por el contrario, lo que va a ocurrir es un recrudecimiento de la violencia social, principalmente institucional, en perjuicio principalmente de los perdidos del sistema económico y social. La juntada de firmas para prohibir la TAS responde mucho más a otros intereses (políticos, ideológicos, culturales) que a una búsqueda de defensa de los animales. Si no, no hay modo de entender que luchen con tanto ahínco contra los carreros y no contra los mataderos de vacas, o la instalación de Monsanto en nuestra provincia, sabiendo el impacto enorme que tiene y va a tener Monsanto para la fauna de nuestra tierra –y no sólo para ella, sino también para la biodiversidad toda y los seres humanos. Acá lo que está en activándose de modo, ya no tan subterráneo, son históricas formas de racismo y persecución contra/sobre los sectores empobrecidos de nuestra sociedad, por parte de un grupo de personas que se conmueven más con el trabajo realizado por un caballo, que con un caso de gatillo fácil, o de pobreza extrema, o de constante y permanente violación de derechos y dignidad humana por parte del Estado y el Mercado sobre determinado grupo de personas, que en general son siempre los mismos, y son justamente, contra los que estos supuestos “animalistas” accionan.

-¿Cuál debería ser la solución de este enfrentamiento entre quienes quieren erradicar la Tracción a Sangre (TAS) y aquellos que viven de la TAS?

-Pensar una solución a esta problemática requiere que dividamos el posible accionar en dos planos, que responden a plazos distintos: uno inmediato y otro a mediano y largo plazo; sin embargo, en ninguno de los plazos, la prohibición es la solución de nada, sino que es simplemente intentar tapar el sol con un dedo, y ya sabemos que eso es absurdo. A mediano y largo plazo, para nosotros como cooperativa, la solución pasa por ir generando fuentes de trabajo genuinas, que permitan desarrollar una vida digna, y no una sobrevivencia degradante. Eso será posible en la medida que los gobiernos comprendan que sólo si nosotros como carreros organizados, somos parte de la construcción de alternativas de trabajo reales, vamos a encontrar solución para esta problemática. Estamos convencidos que si se deja de privatizar y tercerizar el asunto de “la basura”, las ganancias que genera el sector serían suficiente para absorber la mano de obra de todos los carreros. Incluso ya hemos presentado un proyecto en ese sentido que aún duerme en los cajones de la burocracia y la no voluntad política de la gestión municipal. En el corto plazo, debería empezar a aplicarse estos proyectos que planteamos, acompañándolo de un plan sanitario para los caballos, con mayores recursos que el que encaramos desde la cooperativa. Esto acompañado de una serie de políticas que aborden seriamente la cuestión de la deserción escolar, generar becas de estudio para los niños, niñas y jóvenes carreros, incluso nosotros hemos planteado la creación de una escuela carrera, pero para los gobiernos nunca la educación es una prioridad.

-¿Cómo está conformada la Cooperativa de Carreros La Esperanza?

-En la Cooperativa de Carreros La Esperanza están nucleados alrededor de 700 carreros, sobre unos 3.000 que se estima que existen en Córdoba, lo que muestra lo absurdo que es la pretensión de erradicar los carros con una ordenanza, más cuando el 30 por ciento de los trabajadores del país –y el porcentaje es mayor incluso en Córdoba- pertenecen al sector precarizado de la economía, lo que implica informalidad, pero también negación de derechos, explotación y pobreza.

-La principal crítica que hacen los proteccionistas es sobre el estado de los caballos (desnutrición, maltratos, etc) ¿Para ustedes esta denuncia es falsa o es real? ¿Y como se puede solucionar este problema?

– Mirá, maltratadores hay en todos los ámbitos de la vida, y no reconocerlo sería una ceguera, claro que hay carreros que maltratan caballos, perros, gatos y pollitos, pero también puede que lo hagan con sus hijos o su mujer, ¿Cómo vamos a negar esa realidad? También es cierto que hay jueces, abogados, empresarios, médicos, curas y sojeros que maltratan animales, hijos o a su mujer. Ahora, lo que sí es una idea maniquea es hacer un equivalente entre carrero y maltratador. Esa afirmación no tiene ningún tipo de sustento real. La inmensa mayoría de los carreros aman a sus caballos, los cuidan con una dedicación y sienten un orgullo tan grande de que su caballo esté en buenas condiciones, que no podrías creerlo. Como también la mayoría de los carreros aman y cuidan a sus hijos y mujer, está claro. Gente que es maldita o que hace mal su trabajo, existe en todas las profesiones o clases sociales que se te puedan ocurrir. Pero si vos generalizás y tergiversás las cosas en un sentido racista, inhumano, mentiroso, estás en un problema. Y eso es lo que hacen las “animalistas” de “Sin Estribo”. Sería falso también de nuestra parte decir: “todas las animalistas son iguales”. No, eso es una mentira, existen muchos y muchas animalistas que consideran la dignidad del carrero y su familia, que entienden que existe una realidad más allá del caballo, y muchas de ellas trabajan a la par nuestra en la salud del animal. En particular, la gente de “Sin Estribos” es el ala derecha y anti-democrática de un movimiento muy diverso, muy rico y hasta necesario en sus objetivos últimos: cuidar de los derechos de los animales. Eso poco tiene que ver con el fascismo. Existe gente que ha tomado la excusa animalista para expresar todo su fascismo, pero existe gente que milita verdaderamente de corazón la causa animal, y quieren aportar desde ahí a construir una sociedad mejor, más justa y libre para todos y todas, incluso los animales, y eso está muy bien, lo aplaudimos y nos sumamos entusiastas, a nosotros tampoco nos gusta, ni defendemos, ni toleramos, el maltrato animal, y cualquiera que conozca mínimamente la cooperativa sabe el enorme trabajo que se realiza en ese sentido.

-¿Existe algún convenio de trabajo con la Municipalidad de Córdoba?

-En este momento la Cooperativa tiene firmado un convenio con la Municipalidad de Córdoba, por el cual nos encargamos del cuidado de centros verdes, para ordenar la descarga de residuos sólidos urbanos en la ciudad. A cambio de ese trabajo, la Municipalidad paga una beca (porque no hablan de sueldo, ni quieren saber nada con dejar de lado la precarización laboral a que nos condena el mismo Estado) de 1.500 pesos por trabajador. Nosotros seguimos insistiendo que se debe avanzar en un plan estratégico para el tratamiento de residuos de la ciudad, y que ese plan debe estar en manos de los carreros primero y de las organizaciones sociales después, y no de empresas privadas que sólo les importa facturar, sin detenerse en pensar la salud ni el habitad ni las condiciones laborales de nadie. Ahora resulta que los empresarios y los gobiernos se dieron cuenta de algo que nosotros venimos diciendo hace mucho: la basura es dinero, y con eso se pueden generar muchos puestos de trabajo y mejorar la calidad de vida de los sectores más empobrecidos de la sociedad. Sin embargo, obviamente, ellos tomaron el hecho que la basura es dinero, pero dejaron de lado la cuestión de la pobreza, del trabajo, de la salud, del ambiente, en fin, de la dignidad como cordobeses, y sólo van a avanzar en lo que les genere mucho superávit, y a nosotros nos quieren seguir condenando a las migajas de un sistema absurdo. Ya ni quieren que de la basura puedan vivir los compañeros, eso es lo que buscan las animalistas y los gobiernos que las apoyen. Nosotros seguiremos resistiendo como lo venimos haciendo hasta ahora. Para empezar a hablar de basta de TAS, primero hay que solucionar demasiadas cosas en esta ciudad, por empezar, acabar con la pobreza y la discriminación, justo las dos cosas que las políticas de las ambientalistas profundizan.

(Foto: Cooperativa de Carreros La Esperanza)

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