sábado , 19 de octubre, 2019

Raúl Castro asume su segundo mandato en Cuba

Con 81 años, será electo por la Asamblea Nacional para un nuevo lustro al frente del país. Sería su último mandato al frente del régimen.

Tras casi siete años en el gobierno, en los que impulsó un proceso de “actualización económica” y reformas migratorias, el presidente de Cuba se apresta a ser electo por la Asamblea Nacional para un nuevo lustro al frente del país.

Raúl Castro inició su mandato el 24 de febrero de 2008, pero está al frente del gobierno desde que su hermano y líder de la Revolución Cubana, Fidel, le delegó el poder el 31 de julio de 2006, afectado por problemas de salud.

Nacido en 3 de junio de 1931, Raúl Castro secundó a su hermano mayor desde que la Revolución Cubana era un proyecto embrionario, y, sin el carisma ni el ascendiente en la población de Fidel, al llegar al poder produjo cambios trascendentes, sin modificar la esencia del sistema de gobierno.

Sus reformas, que han ido abriendo la isla paulatinamente a mecanismos de mercado y desmontando el monopolio estatal, han asegurado al mismo tiempo la continuidad política que lleva más demedio siglo, tras el triunfo de la revolución, el 1° de enero de 1959.

Cuando la salud de Fidel Castro se resquebrajó no faltaron los pronosticadores que auguraron el fin del gobierno, pero Raúl, un general del Ejército que se granjeó fama de buen administrador al frente del Ministerio de las Fuerzas Armadas durante casi 50 años, sigue al frente.

“El gobierno de Raúl Castro se ha caracterizado por una dosis de más racionalidad”, dijo el economista disidente Óscar Espinosa Chepe, citado por la agencia DPA, quien trabajó para el gobierno en la década del 60´.

No obstante, otros opositores, como la bloguera Yoani Sánchez, actualmente de viaje por diversos países a partir de las reformas migratorias que entraron en vigencia hace pocas semanas, reclaman modificaciones “en el campo político, donde apenas si se han dado pasos”.

Entre esas asignaturas pendientes, la disidente destacó la “despenalización de la discrepancia política” y la libertad de asociación, según declaraciones que reproducen EFE y DPA.

Sin embargo, el gobierno cubano ya ha dicho en reiteradas oportunidades que no prevé avanzar en cambios políticos que modifiquen el actual sistema de partido único.

A partir de 2008 se eliminaron restricciones como la prohibición para los cubanos de hospedarse en hoteles de lujo o comprar teléfonos celulares y electrodomésticos.

Tras el VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC) de 2011 se implementaron las reformas más profundas, presentadas como “actualizaciones” del modelo económico, que permitieron la entrega de tierras ociosas en usufructo a agricultores privados y han ampliado las autorizaciones para el trabajo por cuenta propia.

A finales de 2011 se autorizó parcialmente la libre compraventa de casas y autos tras décadas de restricciones, así como la concesión de créditos al sector privado.

La reforma migratoria, que permite a los cubanos desde enero viajar al extranjero sin presentar el permiso de salida que necesitaban antes, ha sido el último cambio y, quizás el más significativo y a la vez simbólico.

Mañana se asumirán los 612 delegados a la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) elegidos el último 3 de febrero en comicios con lista única, a los que se presentó también Fidel Castro, por su natal Santiago de Cuba. Ese cuerpo confirmará la continuidad de Raúl Castro en el poder.

De acuerdo con su propuesta de limitar los altos cargos a un máximo de dos períodos de cinco años cada uno, Raúl Castro asumirá a sus 81 años también su último mandato al frente del único régimen comunista del hemisferio occidental, que terminaría en febrero de 2018, cuando tenga 86 años.

El propio Raúl Castro bromeó el viernes sobre su posible retiro durante una acto que compartió con el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, que visita la isla. “Voy a cumplir los 82 años, tengo derecho a retirarme. ¿No lo creen?”, dijo en tono jocoso.

De ser así, Cuba ingresará más tarde o más temprano en un proceso de búsqueda de opciones para un recambio generacional en el poder que, contra todos los pronósticos, incluso aquellos que a mediados de los `90 comenzaron a hablar de “la hora final” del castrismo, se ha mantenido firme durante más de cinco décadas.

 

Foto y fuente: Télam

 

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