martes , 25 de junio, 2019

Ramos Padilla procesó a dos ex policías y al ex espía Barreiro por espionaje ilegal

Los acusó de formar parte de una asociación ilícita acusada de realizar espionaje y extorsión, junto al falso abogado D´Alessio. Además, les trabó embargos sobre sus bienes.

El juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla procesó con prisión preventiva a los ex policías bonaerenses Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi y al ex espía Rolando Barreiro como integrantes de una asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal y extorsión, en la misma causa en la que está procesado el falso abogado Marcelo D’Alessio.

Además, el magistrado les trabó embargos sobre sus bienes 10 millones de pesos cada uno y le amplió el procesamiento a D´Alessio.

“Se ha logrado comprobar -con el grado de exigencia que se impone para el dictado de esta resolución- la actividad de forma organizada y con permanencia en el tiempo de una asociación ilícita que ha llevado adelante maniobras y operaciones”, tales como “la realización de tareas de inteligencia e investigación criminal sin que sus miembros posean facultades legales para ello”, sostuvo el juez.

“El objeto de investigación principal de esta causa consiste en la actuación de una organización criminal dedicada a realizar múltiples tareas vinculadas al espionaje, que incluyeron investigaciones ilegales, extorsiones, ´ablandes´, ´puestas en pánico´, ´aprietes´, ´carpetazos´, ´falsas denuncias´, entre otros modos de coacción e intimidación, todo ello con fines económicos y políticos”, sostuvo.

Además, remarcó que la organización “se desarrollaba en los ámbitos judicial, político, empresarial y periodístico, y su actuación se verificó en diversos lugares del territorio nacional e internacional; tenía para ello las conexiones y vínculos suficientes para llevar adelante aquello que, entre los miembros de la organización, denominaban ´operaciones´”.

“Se llevaron adelante acciones de inteligencia criminal, de espionaje político y/o ideológico, se intentó influir a través de aquellas actividades de espionaje en la vida personal, en la situación institucional, política y económica del país, así como en la opinión pública a través de los medios de comunicación, e incluso se pudo haber visto afectada la política exterior”, determinó Ramos Padilla.

Asimismo, el juez consideró que “no parece razonable pensar en la posibilidad del ejercicio a lo largo de los años de esta actividad de inteligencia ilegal -de forma privada o tal vez paralela e inorgánica- por parte de la organización sin algún tipo de connivencia, apoyo o aquiescencia por parte de aquellos sectores o agentes que deberían ejercer acciones de contrainteligencia para detectar, impedir y/o contrarrestar la actividad ilegal de organizaciones como las que aquí se han descripto”, en referencia al rol de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *