miércoles , 21 de agosto, 2019

“Quien corre tras la nada, se convierte él mismo en una nada”

El Papa pronunció estas palabras en la homilía de clausura de un congreso mundial del cual participaron 20 mil catequistas de todo el mundo que peregrinaron a Roma en ocasión del Año de la Fe.

“Si las cosas, el dinero, la mundanidad se convierten en el centro de la vida, nos poseen y perdemos nuestra identidad de seres humanos”, sentenció Francisco. “La posesión de cosas materiales al final nos roba el rostro, el rostro humano”, agregó.

“Si perdemos la memoria de Dios, agregó, nosotros mismos también perdemos consistencia, nos vaciamos, perdemos nuestro rostro “Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, no de las cosas, no de los ídolos”.

El Papa saludó especialmente al patriarca ortodoxo griego de Antioquía Youhanna X, a quien llamó “hermano”: “Su presencia nos invita a rezar una vez más por la paz en Siria y en Medio Oriente”, dijo, antes de estrecharse con él en un abrazo.

Este no fue el primer sermón de Francisco contra el endiosamiento del dinero. Es un mensaje que viene dando desde que se inició su papado. Hace una semana, por ejemplo, en su visita a Cerdeña, criticó el sistema neoliberal, al que responsabilizó por la precariedad en la cual viven tantos trabajadores y por los altos índices de desocupación. Esto es”consecuencia de una opción mundial, de un sistema económico que tiene en su centro un ídolo llamado dinero”, dijo.

 

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