jueves , 19 de septiembre, 2019

Papel Prensa, la Guerra Santa y otras yerbas

Problemas mayores como la inflación, la constante salida de divisas del circuito formal (pese a las alegadas compras del Banco Central), la desocupación, la inseguridad y otros, seguramente para desviar la atención del pueblo, han hecho que el gobierno cristinista siga su guerra santa contra los medios de prensa, ahora especialmente la escrita, aunque sin olvidarse de los otros medios.
La Argentina puede enorgullecerse de poseer unos doscientos diarios entre los de las grandes ciudades y los modestos pueblitos de recónditos lugares del interior profundo, que se imprimen en papel de diario, una categoría especial de papel que produce solamente una empresa propiedad de dos grandes diarios y del Estado Nacional, y que debe importarse con arancel cero para cubrir las necesidades de todos, ya que el papel que antes se producía con el residuo seco de la caña de azúcar no puede serlo mas ya que el “bagazo”, ese residuo, es destinado por los fabricantes de azúcar para quemar en sus calderas, a falta del gas natural que por imprevisión del gobierno se nos terminó.

No voy a defender a Papel Prensa ni a sus propietarios, siempre consideré a esta empresa uno de los más complicados asuntos con los cuales tenemos que lidiar los argentinos día a día, al margen de que por ahí se dice que su funcionamiento es bastante contaminante(del medio ambiente, no de las mentes).

La declaración de Interés Público no es más que legalmente el paso necesario para que el Estado invocando ese interés pueda, llegado el caso, expropiar la parte perteneciente a los dos grandes diarios, total o parcialmente, para constituir otra gran empresa pública de esas que nos quieren hacer creer que proveen vuelos para todos o LCD para todos, o que favorecen con su acción a la vida diaria de millones de argentinos, o para tener lugares de trabajo para los señoritos de la Kámpora.

Y aquí me pregunto: ¿En qué le influye todo esto a la viejita que todos los días intenta venderme un estropajo previo toque de timbre a hora inconveniente? ¿Sabrá que existe Papel Prensa? ¿Sabrá o le importará que Clarín y La Nación usan parte del papel producido para ejercer el derecho de crítica sobre los actos del gobierno (no solo este- ya que han criticado a otros)?. Sin duda no.

El Gobierno ha emprendido su Cruzada santificadora sobre la prensa escrita convencido de que los periodistas no adictos, en general, son delincuentes y potenciales terroristas (como lo ha afirmado un alto funcionario nacional a raíz de esa ley “antiterrorista” sancionada entre gallos y medianoche). Ha emprendido su cruzada quizá convencido de que la culpa de la inflación, del desempleo y de la inseguridad, entre otras bellezas que nos toca vivir, la tienen los periodistas no complacientes.

Esta Cruzada no es nueva, ya había comenzado cuando uno de sus mas fieles seguidores (el matutino porteño que se edita en tamaño “tabloide”) había dejado de apoyar sin muchas explicaciones a desatinados actos del gobierno como fue aquel viejo asunto de las retenciones a la producción agraria.
Quizá el lector desprevenido piense que ese matutino porteño siempre estuvo en contra de las doctrinas del nuevo Estado K, pero se equivoca.Quienes llevaron al poder al Dr. K no fueron otros que el diario Clarín (a quien en una época “los destituyentes” denominábamos Klarín) y que se dedicó, desde la crisis del 2001 a demonizar mas de lo que puede ser un auténtico demonio, al ex presidente peronista autor de la convertibilidad. Todos los medios afines al diario y su grupo empresario nos pintaron a un Menem que poco más o menos, era un monstruo de doscientas cabezas o un terrorista vinculado a Al Quaeda…(por favor no crean que lo defiendo, simplemente señalo el hecho), provocando  su renunciamiento en las elecciones de 2003 y posibilitando que el patagónico accediera a la Presidencia.
¿Cuántas veces el principal ejecutivo del Grupo al que pertenece el diario almorzó en la Quinta Presidencial junto a la pareja real?…Sólo ellos lo saben. ¿Qué habrá ofrecido el Grupo al gobierno para que el propio K, con la secundía del superministro Moreno autorizasen la fusión de las dos mayores empresas de TV cable de la Argentina?. ¿Cuál es el motivo de que si en ese entonces tal fusión era buena ahora es malo que Cablevisión tenga el mayor número de abonados del país y luzca esa condición gracias a la benevolencia de los monarcas en épocas de idilio?
Lo que antes era bueno, ahora es malo, y no porque haya cambiado el país, seguimos siendo los mismos, no han pasado mas que siete u ocho años.
¿O se habrá dado cuenta el gobierno que creó lo que a la postre considera un monstruo y que por el bien de la sociedad hay que destruir ahora pisoteando todo el orden jurídico?.
La tiranía del espacio me impide seguir, porque con estos temas podría llenar muchas carillas y hasta un libro.

Hasta la próxima.

PEPE ZUMARÁN