lunes , 17 de diciembre, 2018

Otro atropello del Suoem a los cordobeses

La mayoría de las reparticiones municipales desde temprano con los servicios restringidos, el microcentro convertido en un caos, las bombas de estruendo confundiéndose con el humo de los choripaneros sin habilitación, terminaban de configurar el paisaje de una ciudad sitiada que tanto le gusta al gremio de los municipales cordobeses. Cerca del mediodía de ayer, finalmente, Rubén Daniele tuvo su asamblea en la explanada del Palacio 6 de Julio.

La virulencia del discurso del veterano dirigente, en el que no se privó de afirmar que “quien no está con la protesta, está en contra”, en referencia a los empleados que no se han plegado a la medida de fuerza, podría llevar al desprevenido a pensar que se estaba discutiendo un nuevo escalafón para los trabajadores municipales o un recorte de sueldo o algo que justificase la reacción de un gremio que, nuevamente, da muestras de sentirse dueño de las calles céntricas de una ciudad en la que los contribuyentes les pagan sus sueldos.

Pero nada de eso se está discutiendo en el Concejo Deliberante. La ordenanza que despertó la ira gremial es la creación del Esop (Ente de Servicios y Obras Públicas) que la administración del intendente  Ramón Mestre hijo, envió hace algunas semanas al órgano deliberativo de la ciudad.

Este jueves la ordenanza tendría la sanción definitiva, pero nada de eso parece importarle al Suoem. Una vez más, el gremio se equivoca en las formas y en el fondo de la cuestión.

En las formas, porque los vecinos de Córdoba no tienen por qué soportar el maltrato que sufren quienes pretenden ser atendidos en las reparticiones municipales, ni los automovilistas que se ven impedidos de circular por las calles. Los cordobeses no tienen porqué soportar que en las movilizaciones del Suoem se violen sistemáticamente ordenanzas, que el hombre común está obligado a respetar, sino se lo multa.

Se equivocan también en el fondo de la cuestión, porque nadie ha elegido a Daniele y sus seguidores para que participen del proceso de sanción de ordenanzas, para eso existe un Concejo Deliberante compuesto por distintos partidos políticos a quienes los vecinos votaron para esa tarea. El Suoem, como cualquier organización puede recurrir a los mecanismos legales vigentes si siente que la legislación lesiona de alguna manera el orden administrativo de la ciudad. El municipio no es del Suoem, por el contrario ellos son empleados de los cordobeses y, deben demostrar que son merecedores de los sueldos que reciben, muy por encima de la media del sector público.

El domingo pasado los argentinos, con su voto, dieron un mensaje claro de rechazo hacia una cultura política basada en la prepotencia y la confusión de tomar la cosa pública como propia. Daniele debería tomar nota de ese mensaje, sobre todo porque él que se pronunció a favor del candidato que fue derrotado en las urnas.

La administración  municipal, por su lado, deberá despejar cualquier duda que haya sobre el alcance y el objetivo del Esop y dar muestras claras, de autoridad sobre la administración del municipio que los cordobeses le confiaron por 4 años más.

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