jueves , 19 de septiembre, 2019

Nota editorial: Rápidos y furiosos

“Mirá, no importa lo que haya pasado, esto lo he trabajado desde hace varios días y es importante que salga” la frase le pertenece al presidente de la U.C.R. cordobesa Jorge Font, del otro lado del teléfono un alto dirigente escuchaba en silencio. ¿A qué se refería Font? A lo que fue el primer comunicado conjunto de radicales macristas y juecistas, fustigando los números de las finanzas provinciales. Las dudas de su interlocutor radicaban en que en ese momento los medios hervían con el escándalo que había protagonizado el ex chofer del Intendente capitalino Ramón Javier Mestre. El policía, ahora en situación pasiva, Gregorio Carreras se manejaba en los últimos tiempos con la conducta más propia de un custodio de un celebrity, más que de un funcionario público, sus hábitos nocturnos y alto perfil así lo indicaban. Quienes están próximos al Intendente manifiestan la decepción con mezcla de enojo que le produjo la incomprensible actitud de Carreras de pretender evitar un control policial a la salida de un boliche conduciendo un auto de “afectación oficial”. A pesar de ello los radicales siguieron adelante con la primera acción en conjunto de sus potenciales aliados. En la misma semana debieron soportar también el sacudón que produjo otro de los amigos de Mestre, esta vez, fue el Administrador General del Tribunal de Faltas Ramón Ortega, de quien se conoció que en marzo había sido multado por conducir por encima del límite de alcohol permitido. A pesar de ello los radicales lograron cerrar una semana compartiendo documento y proclamación de candidato a Intendente de Villa Dolores, con el macrismo y el juecismo.

El comunicado sorprendió a los habitantes del Centro Cívico y, trajo tranquilidad a los dirigentes radicales que temían que los sorprendiera el fin de año sin haber avanzado en una política de alianzas.

“No podemos hacer campaña en el País diciendo que bajamos impuestos y acá nos están matando con la tasa vial”, la frase se la adjudican a un hombre que acompaña a lo gobernador José Manuel De la Sota a todos lados y es uno de sus más fieles intérpretes, en una reunión de un estrecho grupo de colaboradores, luego de eso, y tras una reunión del Gobernador con su Ministro de Finanzas Angel Elletore, Jorge Lawson Ministro de Comunicación le “avisaba” a sus periodistas preferidos que habría modificaciones en la tasa vial que junto al paquete económico ya estaba en los despachos de la unicameral. La decisión oficialista trajo alivio a los legisladores de unión por Córdoba que sentían que de esa manera podrían silenciar gran parte de la crítica opositora. Hubo una excepción el Legislador Ricardo Sosa, hombre de confianza de Juan Schiaretti se mostró más que sorprendido rayando en lo furioso por la decisión delasotista. La explicación es simple, Sosa al igual que Schiaretti ya piensan en el próximo período de Gobierno y no quieren debutar teniendo que hacer ajustes. Para el delasotismo la lógica es inversa, lo que importa es tener a Córdoba tranquila y por hacer campaña nacional, todo lo demás es secundario.

Los Ministros Martín Llaryora y Daniel Passerini se imaginaban un escenario de internas justicialistas con un gobernador prescindente, pero a medida que aumentan las posibilidades de un acuerdo definitivo entre radicales macristas y juecistas, De la Sota achica el margen de sorpresa y mueve sus piezas para consolidar la candidatura de Schiaretti el cual seguramente será secundado por la pareja del Gobernador, Adriana Nazario. Tal como lo anticipó Informes Y Noticias a Llaryora le quedan horas en el gabinete. Passerini en cambio seguirá apostando a su lealtad a De la Sota sobre todo luego de que le hicieron ver algunas encuestas que lo muestran con escasa chances de una candidatura a Gobernador.

En un bar céntrico un operador macrista local compartía un café con un periodista, “Mauricio dice que los radicales son los tipos más difíciles que ha conocido” la conversación giraba tanto en torno al armado nacional como al cordobés donde el Jefe de Gobierno porteño no logra cerrar acuerdos en los tiempos en que a él le interesaría. El radicalismo se mueve con la lógica de un partido político: el Pro, las cosas se parecen más a una empresa privada, tiene un solo jefe y este es quien marca tiempos y toma decisiones. Macri tiene sensaciones encontradas con Córdoba, es el distrito donde más ha crecido en su intención de voto y, al mismo tiempo donde más dolores de cabeza tiene para lograr un armado con radicales y juecistas. Macri es un hombre acostumbrado a dar indicaciones y marcar rumbos, se sienta habitualmente en la cabecera de la mesa, en Córdoba se ha encontrado en una mesa redonda donde los radicales le hablan de igual a igual algo que descoloca al ex presidente de Boca Juniors. Esta semana luego de confesar sus preferencias por la candidatura de Oscar Aguad, se encontró con el público reproche de la conducción del radicalismo que cortésmente lo invitó a no opinar sobre la interna radical.

Luis Juez en tanto, se muerde los labios y se contiene, más acostumbrado a movimientos bruscos y a declaraciones altisonantes, el Senador nacional “hace buena letra” frente a Macri y promete hacer esfuerzos para construir una alianza con radicales y macristas. Juez sueña con ser parte de una coalición que derrote a De la Sota, si es como candidato a Gobernador mucho mejor, pero lo que más necesita es que los cordobeses vuelvan a verlo ganador en una elección, de lo contrario su figura, sin una fuerza política que lo respalde comenzará a diluirse rápidamente.

Unos manejan a alta velocidad, otros dan marcha atrás con subas de impuestos y otros se enfurecen por algunas proclamaciones. De esa manera, rápidos y furiosos se conducen, por estos días los dirigentes cordobeses.

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