martes , 22 de enero, 2019

Nota editorial: Mestre y Daniele unidos por el miedo

¿Fue la voluntad de resolución o los temores de cada uno los que llevaron a las partes a izar la bandera blanca?

El conflicto que hasta hace un par de días tenia a los cordobeses como rehenes parece ya haberse consumido, pero ¿Cuáles fueron los motivos reales que llevaron a las parte a la mesa de diálogo?

Hasta hace pocos días el titular del Sindicato de Empleados Municipales (SUOEM), Rubén Daniele, amenazaba con profundizar la resistencia contra el  Ente de Servicios y Obras Públicos, impulsado por el intendente Ramón Javier Mestre. Por su parte, el mandatario municipal afirmaba “hora que no se trabaja hora que no se paga”.

Nuevamente, Daniele redoblaba  la apuesta y sumaba el apoyo del poderoso gremio de Luz y Fuerza, al tiempo  anunciaba la creación de una multisectorial para impedir la aplicación del Ente.

En la vereda radical, el punto de mayor tensión fue el 10 de Diciembre, día en que  Mestre prestó juramento por otros cuatro años frente al Palacio 6 de Julio, en medio de un clima de tensión. El SUOEM  se había movilizado hasta el CPC de Arguello a las 7,30 de la mañana, para incomodar al intendente reelecto pero éste, a su vez, y aprovechando la oportunidad, ratificó en su discurso que “no hay cogobierno posible”.

Los miedos de unos y otros


Ramón Mestre mostró autoridad y contundencia por un tiempo pero la firme resistencia del gremio lo hacía dudar de cuánto tiempo más los vecinos seguirían solidarizándose con él. Todos los intendentes han sentido el paso de la solidaridad a la exigencia de resolver el conflicto como sea. Por otro lado, sumando a la catarata de preocupaciones del intendente, se instaló en la cabeza de Mestre  la caída en la recaudación por la falta de bocas de pago, las que  impactarían fuertemente en las arcas municipales a la hora de afrontar el pago de aguinaldo y el mes de Diciembre. Pero, finalmente, y como si algo le faltara,  alguien le advirtió al mandatario municipal que el conflicto le estaba consumiendo el “crédito social” que siempre se tiene al comienzo de un nuevo período, cuestión que detonó a resistencia mestrista y obligó al intendente a sacar el pañuelo blanco.

Daniele por su parte, advirtió que los descuentos impactaron duramente en el ánimo de los municipales quienes comenzaron a dudar si la oposición al Ente justificaba el sacrifico monetario, y eso que aún faltaban aquellos de Diciembre. A Daniele también comenzó a preocuparle que muchos de sus activistas le reconocieron que por primera vez sentían en carne propia el fastidios de la gente en la calle.

Pero quizás el mayor temor de Daniele radicaba en su conocimiento que un conflicto prolongado comienza a correr el poder de decisión desde la cúpula del gremio hasta los delegados. Consecuencia de eso es que el veterano dirigente ya no puede decidir casi en soledad y en cada nueva asamblea el final comienza a ser incierto.

Los miedos de unos y otros los llevaron a sentarse a la mesa del Ministro de Trabajo, donde se logró una tregua, pero no por mérito de su apellido, Sereno, sino por los miedos de las partes a que este conflicto se vaya de las manos.

Es de esperar ahora que la tregua sea una buena noticia para los vecinos y no una nueva decepción.

 

Un comentario

  1. No se el. Motivo de esta movida de un día para el otro parar el conflicto. Lo. Único que se es que yo si no trabajo por paro no. Cobro. Espero que la intendencia ser ponga los pantalones largos y no pague lo que no se trabajó. Yo. No quiero pagar con mis impuestos a trabajadores que no laburan

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