martes , 17 de septiembre, 2019

Nota Editorial: Las coincidencias de Cristina y Daniele

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el titular del Suoem, Rubén Daniele, comparten por estas horas algo más que afinidad al kirchnerismo. La presidenta saliente se ha empecinado en complicar la transición hasta el extremo. Designaciones masivas en organismos públicos; casi cien leyes aprobadas en una sola sesión de la Cámara de Diputados; antes había sido la bochornosa designación y jura de auditores de la Nación. A eso hay que sumarle que, tras el sorpresivo fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre la coparticipación, la Presidenta decidió liberarle fondos coparticipables que se les retenía a la totalidad de las provincias desde hace más de 10 años.

Todo eso hace que el culebrón de la entrega de atributos presidenciales sea casi una anécdota en la decisión inocultable de la Presidenta saliente de dinamitarle todo el campo posible al presidente electo Mauricio Macri. Cristina Fernández de Kirchner debe tener claro que la furia que la domina por estas horas no se la generó Mauricio Macri sino el más del 50% de votantes que decidieron hacerlo presidente.

En una cataratas de tuits Cristina Fernández de Kirchner de ayer a la tarde sobresalen al menos tres detalles que merecerían el repudio colectivo: 1) La subestimación a la inteligencia de la gente (otra más de tantas) de mostrarse como una mujer casi indefensa frente a un agresor telefónico. 2) La mención expresa a los problemas de salud de Gabriela Michetti que le impidieran presidir “sesiones maratónicas”, en este punto la ironía raya con lo perverso y, 3) señalar como gesto de predisposición hacia el presidente electo decir que ha mandado a poner flores amarillas en la residencia de Olivos. Esto último lleva a la duda si se trata de un acto fallido de la presidenta saliente de su visón casi monárquica del cargo que ejercerá hasta las 0 hs. del miércoles o por el contrario es una señal de alerta sobre la disociación de ella con la realidad.

En Córdoba, Rubén Daniele el hombre que está al frente del sindicato de los empleados municipales desde hace 30 años, le reprocha al intendente reelecto, Ramón Javier Mestre, no haberle consultado el contenido de una ordenanza antes de hacerla aprobar por el Concejo Deliberante. Daniele exige precisiones y explicaciones como si se tratara de un estamento institucional de la ciudad. Él actúa como si el gobierno de la ciudad lo ejercieran el Departamento Ejecutivo, el Concejo Deliberante, el Tribunal de Cuentas y el Suoem (sindicato de empleados municipales). Para culminar su ola de protesta, el sindicato amenaza con movilizarse el próximo 10 hacia el acto de reasunción de Mestre.

La puja por el lugar donde entregarán los atributos del mando que se vive en Buenos Aires y, la amenaza de enturbiar el acto de reasunción municipal de Córdoba, demuestran el espíritu autoritario de la presidenta y gremialista cordobés. A esta altura queda claro que no comparten el mismo espacio político por  una casualidad, sino como una consecuencia de como conciben a la democracia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *