martes , 17 de septiembre, 2019

Nota de Opinión: Mi pequeño resumen de cuentas, por Miguel Siciliano

Por Miguel Siciliano, ex concejal 

En estos años en los que me toco tener el honor y el privilegio de ser concejal de la ciudad de Córdoba, aprendí muchísimas cosas.

Aprendí que la democracia Argentina es muy joven y todavía necesita de mucho caminar. Aprendí que el diálogo debe estar presente siempre. Aprendí que ser oposición nunca debe ser un estado permanente, sino que uno debe entender que desde la oposición se debe construir aportando ideas y aunque no estemos de acuerdo con algún proyecto del oficialismo, votando en contra el mismo, debemos entender que hay maneras distintas de pensar y eso no nos hace enemigos.

Aprendí que los vecinos no necesitan peleas entre políticos sino que necesitan que los políticos trabajemos juntos por la ciudad, siendo adversarios pero siempre con la camiseta de Córdoba puesta.

No quiero en esta nota agotarlos con  los proyectos presentados. Solo quiero enumerar algunos de ellos, como la ordenanza de unificación de taxis y remis, le ordenanza Anti-discriminacion de la noche de Córdoba,  la ordenanza que regula los residuos y la redefinicion de los mismos, las ordenanzas de uso de suelo, el plan director de urbanizaciones,  la normalización  de los barrios que se encuentran en situación irregular,  los proyectos de medio ambiente, los de transporte, los de ordenar los sueldos y categorías en el escalafón municipal. También presentamos proyectos de inclusión social. Trabajamos de manera decidida por la NO violencia de género y por terminar con la violencia de niños entre muchos otros proyectos que a lo largo de estos años presentamos.

De todos modos,  personalmente no es lo que más rescato de mi paso por el concejo. Me quedan las visitas a todos los barrios de Córdoba,  recorrer en colectivo todas las lineas de la ciudad, recorrer los dispensarios, a los hospitales públicos,  a las escuelas municipales,  a cada dependencia municipal. Me quedan conmigo cada solución que pudimos dar por más pequeña que ella hubiera sido. Desde hacer cambiar un foco hasta conseguir que el estado asfalte una calle. Me llevo conmigo tantas muestras de cariño de la gente que muchas veces necesita que el dirigente este cerca.

Soy un mitante político y soy de los que creen que los cargos no hacen a los hombres, sino que los hombres hacen a los cargos. Espero haber podido cumplir con las expectativas de quienes nos votaron y de quienes no nos votaron. Traté de poner empeño y responsabilidad en mi trabajo.  Lo llevé adelante con mucha alegría y con mucha pasión.

Me queda el sabor amargo de sentir que tuvimos un intendente que no generó diálogo ni busco unir a las fuerzas políticas.  De hecho NUNCA participe de ninguna reunión con el intendente Mestre para poder aportar una idea, llevarle una propuesta, discutir una disidencia o solo tener una charla respecto de la ciudad en la que vivimos. Siento pena de saber que no logramos con Mestre, por más que pusimos mucho esmero y esfuerzo para hacerlo, dialogar. No hubo en la UCR voluntad de diálogo.

Soy un apasionado de mi ciudad. Soy un apasionado de la política. Milito desde que me acuerdo. Creo profundamente en que la política debe estar solo al servicio de la gente. Detesto la sensación de quienes por ostentar un cargo que siempre es pasajero, se sienten más que el pueblo mismo, sin entender que al poder te lo da el vecino, pero también te lo quita.

No voy a dejar de militar por tratar de vivir en una sociedad mejor.  No importa desde donde. Quiero poder mirarme al espejo y sentirme bien con lo que el me refleje. Quiero saber que di todo para que mis hijos vivan en una sociedad más justa y con más oportunidades. De hecho soy un militante de la igualdad de las oportunidades.

Hoy nuestro espacio político debe tomar decisiones, rearmarse, renovarse, pero claramente debe mantener las mismas convicciones que nos unieron y que son el motor de nuestra militancia.

Se pueden ganar o perder elecciones, pero jamás se pueden perder convicciones.

Acá estoy, militando como lo hice siempre para tratar de vivir en una Córdoba, en una Argentina y en un mundo mejor.

Nos vemos.

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