martes , 17 de septiembre, 2019

Nota de opinión: Análisis discursivo, por Guillermo Lyall

Por Guillermo Lyall

Muy pocas veces en la historia se conjugan sucesos que empujan hacia nuevas formas de hacer política. En nuestro país estamos acostumbrados a Presidentes con cuotas importantes de poder que poseían mayorías automáticas en las cámaras e impulsaban medidas con poca necesidad de diálogo y consenso.

Los resultados electorales, consecuencia del voto ciudadano nos colocan en una situación inédita. Nuestro actual presidente necesita del apoyo de legisladores de la oposición para llevar adelante las reformas que el país necesita.

No fue improvisación oratoria, ni casualidad, cada una de las palabras expresadas en su escueto y sencillo discurso.

La invitación a los restantes candidatos a presidentes y a los gobernadores habla de la necesidad de garantizar los votos necesarios para llevar adelante las reformas y acciones esbozadas en sus propuestas electorales.

En esa búsqueda de consensos el resultado terminará siendo el gradualismo, cosa a la que los argentinos no estamos acostumbrados. Varios ejemplos nos muestran cómo será el camino:

El anuncio de Triaca sobre mantener el descuento a las ganancias e incluir el medio aguinaldo de Diciembre en los descuentos fue contrarrestado por las voces de la oposición política y sindical el resultado fue finalmente el anuncio del presidente de la no imposición de ganancias a los aguinaldos de salarios inferiores a 30000 pesos.

El anuncio de Prat Gay sobre el levantamiento del cepo el día 11 de diciembre, generó una corrida de  precios y dio nacimiento  a planteamientos desde los políticos opositores y sus equipos económicos  e interrogantes sobre una suba del precio del dólar y los impactos en los ingresos del ciudadano común. Finalmente Prat Gay anuncio que el cepo se levantara cuando estén dadas las condiciones económicas, primero se levantará el cepo a los importadores, luego se buscará incrementar los niveles de reserva del Banco Central para tener poder de fuego en el control del mercado cambiario.

El diálogo entre el actual gobierno y los líderes de la oposición terminan morigerando medidas y hasta ahora preservando los intereses del ciudadano común. El consenso es el único instrumento que posee el presidente para gobernar y lo empuja a encontrar puntos intermedios cercanos a un gobierno de centro.

 La participación protagónica de los líderes de la oposición y sus pesos dentro de las Cámaras, impacta en el poder de lobby de las corporaciones y grupos económicos quienes estaban acostumbrados a sólo recorrer los pasillos del poder Ejecutivo.

Un comentario

  1. Mi estimado excompañero de militancia en la época de la Juventud Radical.

    Muy bueno y sensato tu análisis. Es de esperar que la política, el diálogo y el consenso existan. También que el empoderamiento popular sirva como fuerza gravitante para evitar desbordes o pérdida de derechos conquistados en estos años o implementación de políticas antipopulares típicas de los regímenes neoliberales.

    Si no es así, este gobierno será una versión camuflada de Martínez de Hoz, Cavallo o tantos traidores a la Patria.

    Un abrazo fuerte.

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